1. Mario (20 de 22): Niños sin madre


    Fecha: 01/05/2023, Categorías: Gays Autor: Albany, Fuente: CuentoRelatos

    ... la boca, y ensalivé mis labios para que la verga resbalara al golpearme con ella.
    
    Cuando se cansó de jugar de esa manera y habiendo renunciado ya a chuparla, de golpe la empujó obligándome a abrir la boca y a aceptar que la metiera. La envolví con mis labios y dejé que él actuara.
    
    Peru gemía y daba empujoncitos al sentir como mi boca la aceptaba, el precioso glande palpitaba entre el paladar y la lengua, hasta que lentamente y con seguidos movimientos me la iba metiendo, sin forzarme y facilitando que yo pudiera tragarla.
    
    La sentía muy al fondo de mi garganta, con todo su cuerpo esponjoso alojado en mi, y mi mentón pegado a los testículos que me golpeaban la barbilla cada vez que Peru se movía follándome con suavidad la garganta.
    
    Tenía la boca llena de él, de mi macho, intentando darle el mayor placer que pudiera, soportando las leves arcadas que me producía, pero gozando sus dulces gemidos.
    
    Como la mamada se prolongaba empecé a masturbarme la polla, y a acariciarme el ano para no perder la intensidad de mis ganas, él guiaba mi cabeza y la orientaba para follarme sin dejar de suspirar.
    
    Cuando elevaba los ojos le veía mirar como su pene recorría el camino de entrar y salir de mis labios. Me gustaba tanto seguir, obediente y sumiso hasta el más mínimo detalle, las instrucciones de sus manos, los movimientos que hacía para que yo obedeciera.
    
    A veces todo transcurría en silencio, salvo los sordos murmullos y goteos que salían de mi boca, acompañados por sus ...
    ... placenteros gemidos y su actitud de macho decidido a dirigir y disfrutar a su hembra.
    
    Lo mismo que me había dirigido para arrodillarme ante su polla, lo hizo para que que me levantara, me retiró la verga de la boca y me guió para que me tumbara en el sofá. En esos momentos él era mi dueño y yo solo obedecía sus mandatos, fueran de viva voz o con gestos. Se tumbó a mi lado de frente, mirándome a los ojos.
    
    -¿Te gustó Marito?
    
    -Tu polla me vuelve loco, adoro mamarla amor, me gusta mucho, si quieres sigo mamando hasta que te salga la leche.
    
    -De acuerdo, pero ahora nos pondremos para que yo también te la pueda chupar. -no permitió que yo me moviera y cambió de posición, cuando tuve su polla cerca de mi boca empecé a lamerla, pero ahora acariciara su redondo y duro culito y le lamía también los huevos.
    
    Peru centraba más su interés en chuparme el ano y de vez en cuando los testículos y el pene, de todas las maneras me daba tremendo goce, pero sobre todo cuando me perforaba el ano con la punta de la lengua y me lo besaba muy fuerte.
    
    Hasta que fueron sus dedos los que empezaron a meterse en mi, yo ahora le chupaba mas despacio, no quería que se corriera, no de momento antes de que me hubiera follado el culo, me tenía bien sujeto pasando los brazos por mis piernas, cruzadas sobre las nalgas para que no me moviera.
    
    Me iba preparando y gozando de comerme el ano, sorbiendo la saliva que le salía de la boca deslizándose en la raja de mis nalgas.
    
    -Que rico tienes el ...
«1234...9»