1. Disfrutando de la polla de mi hermano (II)


    Fecha: 03/05/2023, Categorías: Incesto Autor: Lara, Fuente: CuentoRelatos

    ... que estaba tremendamente excitada y más cuando mi hermano posaba sus manos en mi cadera subiendo con cuidado mi vestido, había levantado lo justo para que una mano se deslizara por debajo de mi tanga acariciando mi sexo, sentía sus dedos jugar con mi clítoris aumentándolo de volumen, el placer asomaba ya a mi rostro y tuve que esconderme sobre su pecho.
    
    Había puesto mi bolso a un lado para evitar que alguien mirara, aunque por otro lado quien podría mirar si casi no podíamos movernos, mi hermano seguía recorriendo mis labios y metiendo dos dedos en mi vagina, de repente paró y sacando su mano cogió la mía para que dejara de meneársela, le miré muy nerviosa con los ojos bien abiertos, no podía ser, pero como se va a atrever, no será capaz, esas preguntas me las hacía cuando sentí su pene entre mis muslos y susurrándome muy bajito al oído me decía que abriera un poquito las piernas.
    
    La excitación era máxima, nadie se daba cuenta, todos iban a lo suyo, unos hablando otros escuchando música o viendo videos en el móvil, otros leyendo, otros los que menos medio dormidos y luego estábamos nosotros, yo con un pene entre mis piernas apretando mi sexo y mi hermano con su glande buscando mi vagina.
    
    -Alberto, estás loco, pero que haces, Le preguntaba muy excitada pero a la vez muy nerviosa.
    
    -Tú tranquila Eva. -Me contesto a la vez que me retiraba la tela del tanga de mi vagina, flexiono un poco sus rodillas y su pene se introdujo un poco dentro de mí.
    
    -¡¡aahh!! -Un pequeño ...
    ... gemido se me escapo, mientras que le miraba fijamente con los ojos bien abiertos.
    
    -Estás loco hermanito, pero te quiero, te quiero mucho. -Solamente hacerte a decir esas palabras antes de que mi hermano empezara a meter más su pene, estaba tan mojada que no costo nada que entrara y tuve que taparme la boca con mi mano mientras apoyaba nuevamente mi cabeza sobre su pecho.
    
    -Yo también te quiero hermanita. -Sus palabras me llenaron de felicidad,
    
    No se podía mover mucho, pero su pene se iba deslizando en mi interior, el metro freno de improviso y de un empujón la metió entera hasta el fondo, no pude reprimir un pequeño grito que salió de mi interior y que menos mal nadie oyó salvo mi hermano.
    
    El metro estuvo detenido durante más de cinco minutos, cinco minutos con el pene de mi hermano dentro de mí, inmóvil, podía sentir sus palpitaciones, podía sentir su pene, carne contra carne, era tan excitante estar rodeada de todas aquellas personas y que todavía nadie se hubiera percatado de nada. Alberto se movía con pequeños movimientos como para acomodarse y la sentía viva dentro de mí, el metro se puso en marcha otra vez y con el suave traqueteo, el pene se deslizaba entrando y saliendo de mí vagina.
    
    Seguía en la misma postura, la cabeza agachada sobre el cuerpo de mi hermano, apretándome la boca con mi mano para amortiguar los gemidos y noté como el pene de mi hermano expulsaba tres buenos chorros de semen en mi interior, su pene se fue deshinchando poco a poco, miraba ...