1. Follada por el culo


    Fecha: 11/05/2023, Categorías: Gays Autor: Tugatito, Fuente: CuentoRelatos

    Son las tres de la tarde. Hoy, un día a principios de septiembre, me he decidió a tener mi primer contacto sexual con un hombre. Son las tres de la tarde, después de comer, y en una hora he quedado en encontrarme con ese hombre. Mis padres duermen, y ha llegado la hora de prepararme para mi primera vez. Tengo 23 años, y quiero perder mi virginidad.
    
    Estoy nervioso, y aún hay en mi cabeza dudas sobre si debería ir o no. Pero ya es demasiado tarde, todo estaba más que hablado, y es algo que tarde o temprano ha de pasar. No puedo luchar contra ello.
    
    Debajo de la cama, saco una pequeña caja cuadrada donde guardo todas aquellas cosas que quiero ocultar y que nadie encuentre. De dentro de ella, saco un tanga de color blanco que la semana pasada compré especialmente para esta ocasión, tal y como había acordado con el hombre de la cita.
    
    Su nombre es Antonio, un señor de 50 años que conocí en las redes y con el que desde hace más de unos meses he tenido contacto telefónico. Se ha ofrecido para quitarme la virginidad, y yo he aceptado.
    
    Después de ponerme el tanga y ajustármelo bien, me pongo el resto de prendas, una camiseta blanca y unos jeans vaqueros algo ajustados. Me abrocho el cinturón, y me aseguro mirando al espejo que mi ropa interior no se ve al agacharme, para lo cual ensayo poniéndome de cuclillas. Mis padres duermen, y intentando hacer el mínimo ruido posible, salgo de mi casa a pies puntillas.
    
    Voy nervioso, y no puedo evitar mirar a mi alrededor ...
    ... constantemente. Siento una mezcla de miedo e inquietud, ante el desconocimiento de lo que me espera. Por el camino, entro a un establecimiento supermercado. Antonio me había encargado comprar lubricante, y él me devolvería el dinero. No tiene en su casa y era necesario. Entro al establecimiento, y tras media hora buscando, encuentro un pequeño bote a un precio moderado, el cual era lubricante con base acuosa y textura de silicona. No entiendo de lubricantes, pero en la etiqueta se recomienda para relaciones anales. Siento vergüenza de pasar por caja, por lo que para disimular la compra tomo también una botella de agua y una tableta de chocolate.
    
    Salgo del establecimiento, y con ayuda del teléfono, me dirijo hasta la dirección de aquel hombre, no muy lejos de donde yo vivía. Camino nervioso, angustiado, y con mucho miedo, sintiendo a cada paso el roce del tanga que llevaba entre mis nalgas.
    
    Por fin llego al portal, y con timidez, llamo a la puerta. Al minuto pronto esta se abre, y tras ella, se encontraba Antonio, un hombre fuerte, algo grueso, con poco pelo en la cabeza, y un poco de barba. Al entrar, el me recibe sonriente, y me saluda.
    
    La charla no ha durado mucho, y tras unos saludos, y tal y como habíamos acordado, nos dirigimos directamente al cuarto. Entramos en él, y tras de mí, cierra la puerta. El silencio se hace por completo.
    
    Antonio se acerca a mí, y rodeándome con sus brazos, comienza a besar mi cuello. Las piernas me tiemblan, y siento como sus manos me ...
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