-
Follada por el culo
Fecha: 11/05/2023, Categorías: Gays Autor: Tugatito, Fuente: CuentoRelatos
... acarician suavemente todo el cuerpo, la espalda, la cintura, y finalmente mi culo y mis nalgas. Puedo sentir el olor intenso de su colonia, un leve atisbo de su aliento, y el roce algo áspero de su barba sobre mi piel. Poco a poco, hace presión con sus manos, y me obliga a sentarme en el borde de la cama. Él, con su cintura a la altura de mi cara, comienza a desabrochar la cremallera de su pantalón. Desabrochado ya el pantalón, lo baja hasta sus rodillas, y deslizando hacia abajo su calzoncillo, deja salí a la luz su polla, la cual queda flácida delante de mi cara. Es larga, bastante gruesa, de un color muy oscuro, venas marcadas, y con bastante prepucio. Detrás de ella, una buena cantidad de pelo. Es la primera vez que tengo una polla delante de mis ojos, y a pesar de la ligera distancia, percibo un ligero olor proveniente de ella. Hemos acordado que no había ningún tipo de intercambio de fluidos, y que todo contacto sexual sería llevado a cabo con protección. Me pide que le pajee, por lo que estirando un poco mi mano, agarro su miembro, el cual desprendía un intenso calor, y comienzo a masturbarlo. El cierra los ojos, y yo sin dejar de mirarlo, veo y siento como poco a poco la polla empieza a ponerse dura, empezando a salir la puta de su pene por el extremo de su prepucio, de un color morado intenso. Sentía, el instinto de agacharme levemente para meterme la polla en la boca. Sé que él también lo estaba deseando, pero el acuerdo era no intercambiar fluidos, por ...
... cuestiones de seguridad. El sigue con los ojos cerrados, cara de deseo, y se escuchan sus suspiros. Ha acabado el tiempo. El momento ha llegado, y como macho no puede esperar más. Con mucha delicadeza me ayuda a levantarme de la cama, y empujando levemente mi espalda, me ayuda a ponerme a cuatro patas sobre la cama. Entonces, tirando lentamente hacia abajo, comienza a bajar mis pantalones. Mi culo depilado, llevando aquella tanga blanca, queda al descubierto, y él comienza a acariciarme sin quitarme ojo. Puesto a cuatro patas, no veo lo que pasar, pero sí puedo sentir el vibrar de su mano que indica que con la otra se estaba masturbando mirándome. Me acaricia mis nalgas, y con mucha delicadeza, baja mi tanguita hasta las rodillas. Mi ano queda visible, de color rosado, estrecho, y muy cerrado. Bajo el, mi pequeño pene, flácido, y diminuto al lado de su gran polla, cuelga sin ningún protagonismo ni interés. Siento como se aleja de mí, y a los pocos segundos, un tacto frío se posa sobre mi ano. Con la yema de su dedo corazón, aplica lubricante sobre mi entrada. Mi sistema nervioso se activa, y un escalofrío recorre mi cuerpo. Me gusta la sensación. El masaje con los dedos continúa durante unos minutos. Yo comienzo a jadear con la respiración profunda. Me vuelve a subir el tanguita. Le gusta verme con el puesto, y así será la follada. Me ayuda a cambiar de postura, y girando mi espalda, me pone boca arriba. - Abre las piernas. Yo obedezco, y mirando al techo, me abro de ...