1. Una abrupta verdad: Alec y Bobby (Parte 4)


    Fecha: 15/05/2023, Categorías: Gays Autor: Anderson, Fuente: CuentoRelatos

    ... pero no evitó a Valerius a tiempo y la daga le hizo un feo corte en la cara, que duraría para siempre.
    
    Lo que Valerius no esperaba era la reacción de las demás personas: al ver al Jefe herido de muerte, Francisco se acercó a él, que se había sacado el cuchillo del pecho y se desangraba lentamente, le arrancó el silbato del cuello y dio tres vibrantes llamados. Inmediatamente unas cuatro personas se acercaron a ellos, Alec se dejó hacer, así que él tiró su cuchillo y su leño al suelo y dejó que intentaran sanar la herida de su cara, al igual que los otros revisaban a Alec, que no tenía más que unos pequeños rasguños superficiales.
    
    Resultaba evidente que Francisco se dio un ascenso y controlaba la situación, llamó a alguien, un tal Vladimir que resultó ser el hermano de Alec del que había oído muchas cosas, pero nunca había visto. Francisco le dio instrucciones en voz baja, Vladimir asintió, se acercó a él, se aseguró que el sangrado estuviera controlado, y lo llevó a una casa. Le dio ropa para que se cambiara y fueron a un hospital para que le trataran la herida, mientras tanto, de camino, le dijo que debía decir que todo había sido un accidente, que estaba preparando comida y se cayó llevando el cuchillo en la mano y se cortó con la caída. También le recomendó que no volviera a ver a su hermano, ya que Francisco había dado orden de matarlos a los dos si sabía que se habían vuelto a ver.
    
    En cuanto empezaron a atenderlo en el hospital, Valerius vio a Vladimir pasarle ...
    ... un fajo de dinero tremendamente grueso a una enfermera y se retiraba disimuladamente. Y no volvió a saber de él hasta mucho tiempo después, de hecho, cuando ya estaba casi terminando los detalles de su plan y tuvo que hacer calzar algunas cosas para no tener imprevistos.
    
    *-*-*-*-*
    
    Alec ya se estaba asustando: hacía un mes que Francisco no molestaba en lo más mínimo, ni un encarguito pequeñito ni nada, está bien que cuando quería podía ser una gran persona, pero ya esto era demasiado… a menos que estuviera haciendo un trabajo personalmente, claro. Lo preocupante es que Francisco nunca se había alejado tanto tiempo sin avisar del todo.
    
    Por otro lado, su hermano no estaba para pensar en trabajos ni en nada que no fuera su Santi, lo que era bueno, porque al final de cuentas los dos eran chicos de carne y hueso y tenían derecho a sentir, amar y, sobre todo, ser amados. Ahora bien, él no predicaba con el ejemplo, porque de Bobby sabía que había pasado un mal evento algunos años atrás, un diminutivo (Bobby) que bien podría no ser su nombre real, que era amigo de Santi y que le había robado su propia daga. Y lo peor de todo es que Alec no se había animado a preguntarle nada al respecto, no había tenido el coraje de confrontarlo, más que nada, porque no quería saber que ese chico tierno y dulce fuera otra cosa.
    
    Un buen día, Vlad invitó a Santi a comer en su casa y, por algún motivo que no dijo, quería que estuviera él mas no Bobby, era extraño, pero su hermano estaba tan ...
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