1. Rancherita cachonda


    Fecha: 18/05/2023, Categorías: Confesiones Autor: adultotricolor, Fuente: CuentoRelatos

    ... bellos y hasta mis testículos estaban empapados de nuestros líquidos.
    
    Me fui a lavar y le pedí que me esperara desnuda en la cama, mientras me desvestí totalmente y me di un rápido baño, ella se secaba los jugos con una toalla, se desnudó toda y me espero recostada de lado y sus piernas cruzadas aun sintiendo el placer que le había causado, como una hermosa ninfa morena y la luz tenue de las lámparas del hotel que era cómodo y limpio se veía hermosa escena erótica sensual y bella su pelo largo aun sobre sus senos hermosos firmes y morenos, pero aún faltaba más, yo ya estaba igual con el miembro muy levantado y comencé nuevamente a abrazarla con ternura y a besarla practicamos varias posiciones.
    
    Lo hicimos de lado, encima de ella, con las piernas al hombro, en cuatro patas, de lado con una pierna extendida y yo hincado, y la posición que más le encanto y que más la excitaba era ella encima de mi montada de frente mientras le succiono sus pezones y le pasaba mi lengua sobre ellos o los mordisqueaba con mi boca, pudo terminar ella así hasta cinco veces seguidas en esa posición, mientras la tele estaban pasando escenas porno con el volumen muy bajito le comente que no reprimiera sus expresiones y gritara como los de la tele y el hotel estaba solo y era muy grande estábamos casi al fondo pues era una zona arbolada y muchos jardines y nadie nos oía y que me dijera lo que quisiera.
    
    Yo le decía también cosas como mamacita estas bien buena que riquísimo me los haces, eres ...
    ... maravillosa me encantas, mi cielo, mi amor y fue cuando soltó gritándome mientras gozaba de inmenso orgasmo de placer cabalgaba encima de mí con gran fuerza, se sentía como en el cielo eso decía, pues cerraba los ojos y con la cara hacia el cielo, me decía que quería toda mi tiesa verga en su panocha y me decía más, cojéeme rico papacito así así ah más y más que rico, decía que yo era su hombre, que me la cogiera por donde fuera, notaba el deseo reprimido de tantos años de vivir sola, en una de esas la empine con su cabeza en la almohada y el trasero levantado, y su misterioso ano que hasta hinchado lo tenía y se lo acariciaba y que algún día por ahí tenía yo que entrar, la penetraba incesantemente hasta que la sacaba y podía ver tamaño agujero de su vagina que había yo abierto y la ensartaba en un interminable mete saca.
    
    Le decía que era mi mujer súper cogedora y yo su macho súper cogedor, que la cogía bien rico, que jamás ella había cogido tan sabroso, me decía de todo, que era su papito, que era su macho, su hombre y jadeaba y jadeaba y en ocasiones empinada le sacaba yo tremendos aires que eran excitantes para mi pues le salían de la vagina de tantas veces que le comprimía el aire, y en múltiples orgasmos que tenía jadeaba y exhalaba hasta que terminaba le conté entre unos diez cada vez de entre las seis o siete veces que pude mojarme bien estábamos sudorosos, y ella jamás había sudado así, ella contraía su interior vaginal y escurría rico su liquido suave y tibio, ...