1. La prima de ciudad y las hermanas de aldea


    Fecha: 20/05/2023, Categorías: Incesto Autor: Kiko, Fuente: CuentoRelatos

    ... en la gloria.
    
    Tina le dijo:
    
    -En el infierno es donde debías estar.
    
    -¿Pero tú no taparas los oídos?
    
    -Se oía igual.
    
    Tania volvió a ir al grano.
    
    -¿Nos hacemos ahora el dedo?
    
    Las dos hermanas estaban echando por fuera, Gracia le preguntó:
    
    -¿Cómo se juega a eso?
    
    -Jugando.
    
    -A ver si te piensas que somos brujas para poder ver cómo es el juego.
    
    Tania metió una mano dentro del pantalón del pijama. Gracia le preguntó:
    
    -¿Te pica el coño?
    
    -Por las noches, por las mañanas, a veces al tomar la siesta. Rascándolo me follé a todas y a todos. Así me folle a Patxi y así me follé a Itziar.
    
    Las hermanas, que eran morenas, bajas de estatura, delgaditas y que tenían muy poco de todo vieron cómo la mano se movía dentro del pantalón del pijama de su prima, que también era morena, pero que era más altas que ellas y que tenía buenas tetas y buen culo. Tina le dijo:
    
    -Rascando el coño no se puede joder con nadie.
    
    -Sí que se puede, se puede si piensas en un chico o en una chica y los imaginas besándote, desnudándote, desnudándolo, comiéndote las tetas y el coño él o ella, metiéndotela, imaginando mil cosas, al final te acabas corriendo lo mismo que si lo estuvieras haciendo.
    
    Tina sin dejar de mirar cómo se movía la mano, le dijo:
    
    -Ya estamos, ibas tan bien y la vuelves a joder.
    
    -¿Qué dije que no te cuadró?
    
    Le respondió Gracia.
    
    -Que las mujeres no nos corremos. No sé cómo pudiste pensar que somos tan tontas cómo para no saberlo.
    
    -Sois ...
    ... tontas, muy tontas. ¿Queréis ver cómo se corre una mujer?
    
    -Tú eres la tonta, y lo eres porque dices tonterías. Tres a cero en pilladas.
    
    Tania cerró los ojos. Con su mano izquierda acarició la teta izquierda y con la derecha se siguió tocando.
    
    -Así se empieza a tocar una mujer.
    
    Tina no comulgaba con ella.
    
    -No, así se empieza a tocar una puta, creo.
    
    -Si queréis paro.
    
    Gracia le dijo:
    
    -No pares, a mí me gusta verte.
    
    Tina seguía viéndolo todo mal.
    
    -Acabarás siendo una puta cómo ella, Gracia.
    
    A Gracia ya la hartara su hermana mayor.
    
    -Si no quieres mirar tapa los ojos o vete para tu habitación, esta es la mía.
    
    Tina no tenía ganas de perderse la fiesta.
    
    -No te voy a dejar sola con ella, a saber que te acabaría haciendo.
    
    Tania seguía a lo suyo. Vieron cómo quitaba la mano del coño y como desabrochaba los botones de la chaqueta del pijama. Al abrirse la chaqueta vieron sus tetas, unas tetas medianas, tirando a grandes, redondas, con areolas oscuras y pezones gorditos. Vieron cómo se magreaba las tetas. Se empezaron a mojar sus coños y al hacerlo sus caras se pusieron más coloradas de lo que ya estaban. Tania se bajó el pantalón y vieron su mata de pelo negro rodeando el coño. Luego vieron cómo con un dedo se frotaba la perlita y cómo metía otro dentro de su coño. Se pusieron cachondas de verdad, y más que se pondrían cuando sacó el dedo del coño y lo chupó, para después acariciar con él los pezones.
    
    Gracia sintiendo cómo los flujos vaginales ...