1. La prima de ciudad y las hermanas de aldea


    Fecha: 20/05/2023, Categorías: Incesto Autor: Kiko, Fuente: CuentoRelatos

    ... le salían del coño y mojaban sus bragas, le dijo a su hermana:
    
    -Me estoy empapando, Tina.
    
    A Tina le costó decirlo, pero lo dijo.
    
    -Yo también, Gracia.
    
    Tania volvió a meter el dedo en el coño, luego lo sacó, lo metió en el culo y después dos dedos volaron sobre su clítoris. No tardó nada en correrse. Tapando la boca con una mano y sacudiéndose sin parar tuvo tres orgasmos seguidos... Soltó tal cantidad de jugos que dejó asombradas a las hermanas.
    
    Al acabar de correrse, les dijo:
    
    -Así se corre una mujer.
    
    Gracia con su carita de ingenua, le dijo:
    
    -Nosotras nos mojamos mucho.
    
    Llegara el momento. Se lo soltó sin anestesia.
    
    -¿Quieres que te haga correr, Gracia?
    
    Gracia lo estaba deseando, pero para disimular sus ganas le preguntó:
    
    -¿Qué me harías?
    
    -Quita el camisón y lo sabrás.
    
    Tina tenía que poner la nota discordante.
    
    -No lo quites, Gracia, no lo quites que ella casi la espicha. ¿No viste cómo acabó con los ojos en blanco?
    
    Tania tenía que probar aquellos coños sin estrenar.
    
    -Ninguna mujer se murió por correrse. Lo que pasa es que el gusto que se siente es tan grande que es cómo si abandonaras este mundo.
    
    Tina, por no variar, no estaba de acuerdo con ella.
    
    -Ya no será la cosa para tanto.
    
    -Desnudaos y os haré correr a las dos.
    
    -Ni borracha dejaría que me tocaras.
    
    Gracia se lanzó de cabeza al río.
    
    -Pues yo quiero sentir lo que sintió ella.
    
    Gracia quitó el camisón, Tania vio sus tetas, eran cómo limones y tenía las ...
    ... areolas rosadas y los pezones cómo lentejas, vio su coño y la pequeña mata que lo rodeaba.
    
    Tina se limitó a mirar.
    
    Tania le quitó las bragas mojadas y después la besó. Al meterle la lengua en la boca se le abrieron los ojos como platos, pero acabó metiendo la suya dentro de la boca de su prima. Luego Tania le pasó un dedo por el coño mojado y después se lo dio a chupar. Gracia chupó. Tina miraba y cada vez se mojaba más. Tania le chupó las pequeñas tetas a Gracia, lamió sus pezones y ocurrió algo inaudito, en vez de gemir Gracia, la que comenzó a gemir fue Tina, a gemir y a tocarse las tetas. Tania bajó al coño encharcado de su prima, hizo que flexionara las rodillas y después le lamió el coño. El cuerpo de Gracia dio una sacudida. Tania apretó la lengua contra su clítoris y después lamió de abajo a arriba cada vez más aprisa. Gracia levantó la pelvis. Tania supo que Gracia se iba a correr. Le tapó la boca con una mano, lamió hacia los lados sin dejar de apretar el clítoris y Gracia se corrió cómo un río. Mientras se corría, gimiendo, hizo un arco con su cuerpo.
    
    Tania era una golosa. No salió de en medio de las piernas de su prima hasta que no le dejó seco el coño. Después al mirar para Tina vio que estaba desnuda y con las piernas flexionadas. Su cuerpo era parecido al de su hermana, tenía tetas cómo naranjas, areolas marrones, los pezones como granos de arroz y una buena mata de pelo negro alrededor del coño. No hicieron falta palabras, Tania metió la cabeza entre ...