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El viaje (Parte 1)
Fecha: 22/05/2023, Categorías: Gays Autor: Tachingo, Fuente: CuentoRelatos
... bocas voraces recorrían todo lo que encontraban a su paso, besos, suaves mordidas, su olor, su temperatura se metía en mi cuerpo y me avivaba el fuego interior que no podía dominar y me afloraba por todos los poros. La pasión era incontrolable, los cuerpos parecían despojados, en carne viva, se expresaban con total libertad, la ternura de Antonio era como la de un niño en un cuerpo de hombre. Yo sentía que estaba amando a esa persona que apenas había conocido unas horas antes. Describir lo que aconteció esa tarde sería imposible de contar, solo él y yo lo sabemos, quedó incrustado en nuestros cuerpos como una marca indeleble. Fue realmente mágico, nunca pensé en vivir una situación de empatía total, gozaba acariciando ese cuerpo, descubriendo sus zonas mas sensibles, el sabor de su boca, su entrega de cuerpo y alma, sentía eso, que podía acariciar su alma de niño adulto, que me metía dentro de él y podía acariciarlo por dentro. Perdimos noción del tiempo y sentíamos que ninguno de los dos quería que ese momento mágico acabase. Sólo sería un paréntesis. Lo mejor estaba por llegar. Mas tarde salimos a cenar, eran cerca de las 10 de la noche. Elegimos un restaurante que estaba frente a la plaza. Caminaba a su lado y podía sentir la energía que me transmitía. Era algo nuevo que hacía mucho que no experimentaba, me reconocí feliz de poder volver a sentir esas sensaciones que me llenaban el cuerpo y la mente. Él llevaba una sonrisa dibujada en su cara y de tanto en ...
... tanto con un gesto casi imperceptible, su mano rosaba la mía al caminar, era un mensaje que solo nosotros podíamos entender, otra manera de comunicarse, una especie de conversación cifrada de nuestros cuerpos, de esa plenitud que acabamos de vivir apenas unos minutos antes. Antonio miró la carta y optó por un espagueti con hongos, yo elegí ravioles a los cuatro quesos y para beber un torrontés riojano bien frío. Sentía que los dos estábamos en plenitud. La cena transcurrió contando cada uno la experiencia del viaje. Antonio me contó de su visita a la ciudad sagrada de los Quilmes que lo había movilizado mucho, antes había estado en Tafí del Valle. Él había viajado de Sao Paulo a Tucumán, con escala en Buenos Aires y su plan era desde Tucumán hacer Salta y Jujuy con especial dedicación a la Quebrada de Humahuaca, yo le conté que el norte para mí era una pasión, y que era la cuarta vez que lo estaba haciendo, y también que en mis planes estaba conocer Cachi que era algo que tenía pendiente. Noté que se entusiasmaba, me preguntó Por qué? Siempre me sentí atraído por los lugares pequeños que conservaban su historia, que uno podía palpar su esencia, vivir su pasado y vivir su presente sin incorporar las tendencias de las grandes ciudades. Mientras hablaba su rostro se iluminaba y notaba su creciente interés, ahí me contó de su historia en Pernambuco, en un pueblo muy pequeño, de campesinos que trabajan la tierra y vivían su vida disfrutando de las pequeñas cosas, sin centro ...