1. El viaje (Parte 1)


    Fecha: 22/05/2023, Categorías: Gays Autor: Tachingo, Fuente: CuentoRelatos

    ... comerciales ni cuestiones mundanas vacías de contenido y que a él lo hacía muy feliz eso, y que su deseo era conocer lugares similares. Lo notaba inquieto y percibía que me quería proponer algo. Fue allí que le pregunté si le gustaría conocer Cachi, su cara se volvió a iluminar y me dijo que sí, que no sé atrevía a proponerlo, y que si no me molestaba le gustaría hacer eso conmigo. Ningún problema, exclamé, dalo por hecho, para mi es muy agradable viajar acompañado, me sentiría muy cómodo de hacerlo contigo.
    
    Terminamos de cenar y volvimos al hotel, era una noche cálida y caminamos despacio, casi llegando, me agarro la mano y me dijo: me siento muy bien al lado tuyo, siento que sos la persona que siempre busque encontrar. Una sensación bienestar me recorrió el cuerpo y una erección repentina acusaba recibo de sus palabras. Cuando cerré la puerta de la habitación y me di vuelta, él estaba parado de frente, camine a su encuentro y lo abrace, nuestras bocas se encontraron con desesperación, sentía su olor, la tibieza de su piel, su boca que devoraba la mía, sus manos que me invadían, era todo ternura, frágil y fuerte a la vez, era la persona que yo también quería encontrar, y que pensé que nunca llegaría a mi vida.
    
    Nos fuimos desnudando de apoco, yo disfrutaba cada parte de su cuerpo que se iba descubriendo a medida que la ropa iba cayendo al suelo, me quería meter dentro de él, habitar ese cuerpo que tanto deseo me provocaba. A veces acariciaba y otras veces rozaba su ...
    ... piel y podía percibir como su cuerpo se estremecía. Creo que tanto él como yo estábamos habidos de afecto y de sexo. Éramos un volcán en plena erupción. Exhalábamos pasión por todos los poros.
    
    Nuestros cuerpos desnudos se tocaban, yo sentía su palo duro frotar el mío, eran dos espadas en pleno combate, con mis manos apretando sus nalgas trataba de mantenerlo firme contra mi cuerpo mientras le comía la boca, metía mi lengua en la suya y recorría ese hueco adonde a él le gustaba alojar mi pija, su boca era el nido de mi pájaro y la mía la del suyo. Me gustaba sentir su boca caliente masturbando mi pija, lo hacía con una sensualidad que me provocaba explosiones de placer, sentía que no tenía límites el goce que experimentaba. Él me fue empujando hasta la cama y yo me dejé caer de espaldas mientras se iba deslizando sobre mi cuerpo hasta llegar a la pija que estaba desesperada por entrar en su boca. Pero Antonio hábilmente postergaba ese instante mientras jugaba con mis testículos, chupando uno y luego el otro, detenía su lengua en la base del escroto y lamía habido los pelitos mientras yo le frotaba suavemente las tetillas.
    
    El tiempo parecía detenido, solamente en el mundo éramos él y yo, nada más. Después él se paró y yo me senté en la cama para poder meter su pija en mi boca, sentía su olor a sexo y mi volcán interior volvía a explotar, mientras recorría su miembro rígido, caliente y duro como un hierro al rojo vivo, con mis manos trataba de abrir las nalgas de él buscando ...