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Mi deliciosa tía Andrea
Fecha: 22/05/2023, Categorías: Incesto Autor: subtitulados, Fuente: CuentoRelatos
... en la boca, a veces se detenía en la puntita para darle unas lengüeteadas, yo le acariciaba la cabeza, ella siguió mamando por un rato más. T: Que rico te comes mi verga tía, que suertudo mi tío… A: Dime Andrea, me excita más, ¡así te lo mamo más rico chiquito! T: ¡Andrea, cómetela toda, uhm!! A: Te voy a exprimir papito, ¡me encanta tu pito! Los rumores de lo puta que es eran ciertos, me seguía mamando con todo, lamía mis testículos incluso mordía la cabecita, estaba encantada con mi verga y yo con sus mamadas. A: ¡Ya métemela hijo! ¡Quiero tener tu tranca dentro! T: Yo también ya te quiero perforar, ven voltéate. Se empinó un poco, yo le levanté la falda a la altura de su espalda, después le arranqué la tanga y se la empecé a meter lentamente. Le acariciaba las nalgas y su espalda, ella movía sus caderas y sus movimientos hacían más placentero la penetrada, le acariciaba las tetas, no me importaba si alguien nos veía, yo solo quería seguir cogiéndomela… A: Ah! que rico papi, cógeme, ah, ¡ay que verga tan dura y gruesa!! T: ¡Si!!! Que rico perrito tienes, me vas a exprimir todo!! Le di vuelta nuevamente la puse de frente a mí, le levanté una pierna y se la metí nuevamente, ella gemía más fuerte pero la verdad ya no importaba si nos escuchaban o nos observaban solo queríamos llegar al éxtasis… Una y otra vez la embestía, nos besábamos apasionadamente, no podía creer que mi tía estaba cogiendo conmigo, me arañaba la espalda y se movía muy ...
... rico. T: ¡Coges muy rico, ah!! A: Vamos, métela, así, no pares, ¡ah!! En un acto de lujuria extrema, me acosté en el piso encima de mi ropa y ella comenzó a darse sentones de una forma tan rica que me tenía gimiendo. Se movía en círculos, tenerla encima mío moviéndose me hacía sentirme el mejor, ¡esa tía que tanto deseaba estaba dándose tremenda cabalgada y en plena unidad! T. Así que rico, uhm!! A: ¡Ah!!! ¡Que rico, no mames!!! Se dio vuelta y me cabalgaba dejándose caer en sentones muy ricos, sus nalgas se veían maravillosas, le acariciaba los muslos y las piernas que me excitaban más por sus medias que traía, yo sabía que no había más tiempo, así que me comencé a mover como loco. A: ¡Que rico!! Métemela!! Métemela con todo! T: ¡Ah!!! ¡Si, ahí va, toma, toma, uhm!! A: Vamos, quiero mi leche, ¡dame mi elche!! T: ¡Si, ahí viene, agh, ahí viene!!! Ambos nos movíamos al mismo tiempo, la combinación de nuestros movimientos nos hacía sentir más, en eso ambos aceleramos y nos venimos… A: ¡Ah!!!! Si, dame leche, que rico se siente, ¡agh!!! T: Toma tu leche, uhm, que rico, ¡uhm!!! Esa sensación fue increíble, la ayudé a vestirse, me quedé su tanga como regalo, ella solo se rio y me ayudaba con la camisa. Todavía le di un agasajé más hasta que la acompañé al departamento donde me despedí de ella. A: No le vayas a decir a nadie lo que paso eh, esto es entre nosotros. T: Claro que no le diré a nadie, porque espero que se pueda otra ...