-
Muñequita
Fecha: 22/05/2023, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Quique., Fuente: CuentoRelatos
Cada vez que lo recuerdo me late la polla. Lo voy a contar porque la historia es real y vale la pena contarla. Viernes 19 de julio de 2019. A las diez de la mañana encendí el celular y vi que tenía un mensaje de whatsapp. Era de mi muñequita morena. Simplemente decía: "Hola". Le respondí: -Hola. Buenos días. ¿Cómo estás? -Bien. ¿Y tú? -Yo estoy en cama. -Yo también. Se me estremeció el cuerpo. Estaba en cama y me llamara. Solo se me ocurrió decirle: -Manda una foto. Me mandó una foto en la que solo se le veía parte de la cara ya que estaba de lado. Parecía la Bella Durmiente, recién despertada. Le había dicho muchas veces que un día que tuviera ganas llamase por la mañana que mi esposa nunca estaba, y al fin me llamaba, pero cómo el día anterior habíamos discutido por una tontería. Fui despacito para no meter la pata. Le dije: -¡Qué mala eres! -¿Por qué? -Esperaba una foto donde se viera algo. Me mandó otra foto donde estaba en pijama. La vi sexy, pero me estaba haciendo rabiar. -Eres mala, mala, mala. Sabes que te quiero ver desnuda en tu cama. -¡¿Desnuda?! -Sí, bonita. -Si te mando una foto desnuda sería cómo la puta esa que te dije. -Hay una diferencia cómo del día a la noche, princesa. -¿Ah sí? -Sí, yo a ti te quiero y tú por mí sientes cariño y las putas, bueno, son lo que son. -Algo de razón tienes. -¿Estás enfadada? -No, si estuviera enfadada no te llamaba. -Lo de la foto era para este ...
... fin de semana hacerme unas pajas pensando en ti. ¿Sigues en cama? -No, estoy desayunando. -Soy tonto de remate. -No, no eres tonto. -Sí que lo soy. Me había imaginado que iba a ver cómo te tocabas, soy tonto y además idiota. Tardó un poquito en contestar, pero cuando lo hizo fue mediante el teléfono. Oí su voz, dulce, sensual. -Imagina que estoy haciendo. -Desayunando un zumo... -Estoy en cama y me estoy tocando. Eché la mano a la polla y me callé para no romper la magia del momento. -Me acabo de apartar la braga y estoy mojadita. Decidí hablar. -Yo también me estoy tocando. Sentía sus gemidos y de repente oí el inconfundible chapoteo de sus dedos dentro del coño. -¡Clash, clash...! -¿Sentiste el ruido? Me puse cómo una moto. Al estar tan mojada pensé que nunca se había levantado de cama y que llevaba largo rato tocándose. -Déjame verte, por favor. Volví a sentir el ruido. -¿Lo sientes? Lo sentí otra vez. -Sí, lo siento -le rogué-. Deja que te vea, por favor, muñequita, por favor. Puso la cámara. -¡Coooño! ¡¡Qué delicia!! -¿Te gusta mi coñito? -¡Puuuf! Ni te puedes imaginar cuanto, preciosa. Estaba viendo sus dedos entrando y saliendo de su coñito. Chapoteando. Tenía vello. Luego acarició con dos dedos el glande del clítoris que estaba fuera del capuchón, un glande grande, de los que se pueden mamar. Luego metió dos dedos en el coño. Lo folló. Sentí el chapoteo de nuevo. Mi muñequita linda estaba ...