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Muñequita
Fecha: 22/05/2023, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Quique., Fuente: CuentoRelatos
... las pupilas desaparecidas bajo los párpados y la polla se me puso dura. Pero ya no había tiempo para más. Vi de nuevo su carita angelical después de disfrutar del orgasmo y me confirmó lo que ya estaba cansado de saber, estaba coladito por ella. A las cuatro de la tarde, después de hablar y jugar, (en medio hicimos de comer) nos despedimos otra vez por mensaje, tal y cómo habíamos empezado. Le escribí: -Un beso, vida mía. -Vida mía. ¡Que tierno eres! Un beso, bobito. Sábado 20 de julio de 2019 Era la una de la mañana. Subí a mi habitación y me desnudé. En pelotas cerré la puerta. Abrí la ventana y después de retirar la colcha y la sábana y de ponerla a los pies y sintiendo cómo cantaban los grillos y las cigarras, me eché sobre la cama, cerré los ojos, cogí la polla e imaginé que mi esposa había alquilado una de las habitaciones de nuestra casa para los turistas y mi muñequita era la inquilina. Mi esposa estaba en el patio y nosotros en el salón. Mi muñequita, me preguntó: -¿Cuándo le vas a preguntar a tu esposa si quiere hacer un trío, José? -Es que a mi esposa no le gustan las mujeres. -Ni a mí. ¿Pero no querías hacer realidad esa fantasía? No nos habíamos dado cuenta de que la ventana del salón estaba entre abierta. Mi esposa había oído lo que habláramos. Al llegar al salón, le dijo a mi muñequita: -Mañana coges tus cosas y buscas otro alojamiento. Y tú y yo vamos a hablar muy seriamente, calamidad. -Veras, mujer, no es culpa suya. Le ...
... puse yo el trato y me contestó que si quería catarla tenías que participar. Le da morbo ver como te follo. -¿Y tú por follar con una jovencita me venderías? -No, te follaría delante de ella. -Y después la follarías a ella, claro. ¡Qué coño! Era mi paja. Era mi fantasía y la polla ya la tenía casi empalmada, pues hacía más de media hora que me tomara una viagra. Le respondí: -Sí. -Pues mejor te será que tomes una viagra, si quieres poder con las dos. Ya aceleré la fantasía. Mi muñequita estaba desnuda a mi lado izquierdo, con sus tetas grandes, de areolas marrones y gordos pezones, mi esposa estaba al otro lado con sus tetas pequeñas, sus areolas rosadas y sus pequeños pezones. Las dos tenían vello negro en sus coñitos. Me besaba una, luego la otra, las dos juntas, y cuando lo hacían juntas sus lenguas se rozaban, se miraban pero no se besaban... Se turnaron para masturbar la polla y para acariciar mis pelotas. Intuía que se estaba rifando un beso entre ellas y mi muñequita tenía casi todas las papeletas para llevarlo, pero mi imaginación voló hacia otro lado. Les pregunté. -¿Por qué no hacéis un 69? Mi esposa hizo cómo que no me oyera. Le preguntó a mi muñequita: -¿Lo montas tú o lo monto yo? -Móntalo tú primero. Cuando mi esposa subió encima de mí vi que tenía el interior de los muslos mojados. Parecía que había rejuvenecido. Se metió la polla en el coñito y comenzó a follarme a su aire. Mi muñequita, de cara a mi esposa, me puso el coño ...