1. Venganzas


    Fecha: 24/05/2023, Categorías: Gays Autor: Thotem, Fuente: CuentoRelatos

    ... cuerpo quedara arqueado en el aire y su cuerpo fuera un constante espasmo. Aguanté durante un rato la tensión de la batería. No aguantaba, se orinó, de su ano salió un chorro de mierda debido al esfuerzo. Pare. Me acerqué a su cara.
    
    — Hueles a mierda, sabes. ¿Dónde están las actas? — pregunté.
    
    Entre susurros y respiración entrecortada con voz farragosa explico el destino de las actas y como conseguirlas. Perdió el sentido.
    
    Tras la información informe a quien correspondía y el resultado fue positivo. Me dieron barra libre a posterior escarmiento correctivo y dejar que se fuera.
    
    Ya había pasado casi un día, me informaron que iba reaccionando y se encontraba entre cuatro paredes en un colchón. Fui a verlo. Su mirada parecía la de un perro asustado, aún estaba desnudo. No me aguantaba la mirada. Me crecí.
    
    — Te has portado bien al final, quizás te faltaba sacarte un poco de mierda — dije.
    
    — ¡Por favor! ¡Te lo ruego…! Dejadme ir, ya tenéis lo que queríais.
    
    — Ya no eres tan gallardo como antes. Bien. Por tu comportamiento te dejaremos en libertad, no sin antes… — dije dejando en el aire las palabras para causar más amedrentamiento y temor al personaje y salí enseguida.
    
    Esperaban mis órdenes, había mandado a llamar a otros 4, en total éramos 10. Ordene con rigor que al personaje se le aplicara una lavativa para posterior actuación. Les dije que sería follado vivo por todo conducto viable y todo el proceso sería en exhibición, es decir, con todo el grupo ...
    ... observando. Para su posterior puesta en libertad.
    
    Se procedió según lo establecido, fue atado a una mesa con las piernas levantadas en su borde con dos puntales, como si fuera el sillón de una embarazada a punto de parir. Por orden de ejecuciones se le aplicó la lavativa mediante una manquera de agua. Su vientre se hincho y taponé su ano con mi dedo. Estaba a punto de estallar. Imploraba clemencia, gritaba mientras yo lo miraba a los ojos con aire de superioridad.
    
    — Pide nabo y dejo que se vaya el agua que tienes dentro — dije con sarcasmo mirando a todos los presentes.
    
    — ¡Dios! ¡dios! ¡por favor, eso no, he tenido bastante!
    
    Dejé que pasaran otros pocos minutos y ya exclamo ¡quiero rabo! Quité el dedo y expulsó toda el agua acumulada, el chorro fue sorprendente. Su ano quedo dilatado. Dije a todos los presentes que empezaran a desnudarse como yo mismo lo estaba haciendo.
    
    Por honores me tocaba estrenarlo, ya llevaba una erección bastante notable, solo tuve que ponerme a la altura de su conducto y empujar. No entró bien a la primera, pedí vaselina, lo unté y ya después le embestí sin compasión. Clave hasta la empuñadura, emitió un berrido atronador seguido de un latoso ¡compasión! ¡Compasión, por favor! Lo bombeé con ganas y vacié dentro. La función siguió toda la noche, uno tras otros lo encularon por turnos, también mamó pollas huevos y comió culos. Al amanecer fui a visitarlo antes de su puesta en libertad. Apestaba a lefa, sus cabellos eran una masa blanca. Le di ...