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Mi hija me pone la polla al borde del orgasmo
Fecha: 25/05/2023, Categorías: Incesto Autor: Fornicador, Fuente: CuentoRelatos
Mi mujer hacía ya casi tres años que había muerto, y la verdad es que aquello afectó mucho mi vida. La quería mucho, y teníamos una vida realmente feliz, en todos los aspectos, principalmente en el sexual. Desde siempre habíamos tenido una vida sexual realmente activa e imaginativa, los dos éramos bastante apasionados, yo diría que más que eso. Durante esos tres años, no había estado con ninguna mujer, únicamente me había ocupado de sacar adelante la casa y a mi hija. Cuando murió su madre tendría unos catorce años, y no fue nada fácil. La cuestión es que en aquel entonces mi hija se había convertido en una mujer terriblemente atractiva, rondaba los dieciocho, y aunque se parecía bastante a su madre, tenía cosas que a esta le faltaban, como una tremenda delantera, lo cual la convertía en una mujer increíblemente sensual. No sé muy bien cómo empezó todo, llevaba casi tres años sin estar con ninguna mujer, y eso para mí era algo terrible, y en aquellos días mi hija estaba especialmente, como digamos provocativa. Siempre salía de la ducha con solo la toalla, nunca dejaba cerrada la puerta de su cuarto, en fin, parecía como si estuviera constantemente provocándome. Un día no pude evitar al pasar por su cuarto mirar dentro, ella se estaba secando, mirándose en el espejo, completamente desnuda, no puedo negar que aquella imagen de mi hija en el espejo me excitó tremendamente, no sé si ella me vio, pero desde luego se estaba recreando delante del espejo. A los pocos ...
... días me descubrí en el baño, masturbándome, y la verdad, es que me imaginé haciendo el amor con mi hija, aquello me horrorizó, pero tuve un increíble orgasmo. La verdad es que tengo un más que buen aparato, mi mujer estaba como loca por él. Todo ocurrió una noche de verano. Yo estaba viendo la tele, cuando hoy la puerta, era mi hija que volvía. Como siempre que salía por la noche, iba en minifalda y un increíble top que la hacía marcar sus preciosos pechos. Llego al salón, me besó y se sentó a mi lado, me pidió si podía hablar conmigo, no puse problema, apagué la televisión y ella empezó a hablarme de un chico con el que salía. Aquello no parecía más que una conversación padre hija de lo más habitual. Pero poco a poco ella empezó a entrar en temas que a mí me parecían cada vez más escabrosos. Pude enterarme que mi hija ya no solo no era virgen, sino que según parece le gustaba todo tipo de sexo, oral, anal, en fin, aquello me puso los pelos de punta, al final terminó diciendo que aunque sentía algo por ese chico, sexualmente no era feliz con él, que no había llegado a tener un auténtico orgasmo. Para entonces, no puedo negar que estaba bastante excitado, mi miembro empezaba a destacarse debajo del pantalón del pijama, y no sabía cómo ocultarlo, ya que mi hija no paraba de mirarlo. Al final me dijo que me había visto algún día en la ducha, y que le encantaba mi miembro, aquello me dejó helado, pero ella se acercó a mí, acercó su boca a la mía y comenzó a besarme, a ...