1. Mi hija me pone la polla al borde del orgasmo


    Fecha: 25/05/2023, Categorías: Incesto Autor: Fornicador, Fuente: CuentoRelatos

    ... la vez que sentía su mano en mi entrepierna tocando mi excitadísimo pene. Al principio no respondía a su beso, pero el sentir su lengua dentro de mi boca, y sus manos manejando mi pene, me hizo perder la cabeza. Le respondí a su beso, igual de apasionado, lo que ocurrió después fue la noche más caliente de mi vida.
    
    Allí en el sofá, mi hija entre mis piernas empezó a hacerme una mamada que me recordó las que hacia su madre, no tenía nada que desmerecer, y me puso la polla al borde del orgasmo, le dije que parase, así que la tumbé en la alfombra, para desnudarla, pude de nuevo verla completamente desnuda, pero ahora serían sus pechos eran preciosos, estuve un buen rato chupándolos, lamiéndolos y estrujándolos, era lo que siempre había echado de menos en mi mujer, una buenas tetas, y por fin, tenía unas para mi solito.
    
    Mi hija empezó a jadear como una perra en celo, me gritaba que la follase con mi pollaza, pero yo la hice esperar, era igual que su madre. Así que me metí entre sus piernas y empecé a comerla su chochito, para entonces bastante húmedo. Ella se volvió como loca al sentir mi lengua dentro de su sexo, buscando como un perro de caza, tocando y alejándose de su clítoris una y otra vez, allí no pudo reprimirse y la pobrecita se corrió en mi boca entre alaridos.
    
    Aquel era el momento, así que la abrí de piernas y empecé a follarla. Hacia más de tres años que no lo hacía, así que la empujé con todas mis fuerzas, estábamos como locos, follando como dos animales, ...
    ... padre e hija, ella se retorcía entre mis manos, yo no dejaba de tocar y besar todo su cuerpo mientras la perforaba demencialmente. No pude aguantar más y me corrí como un loco inundando todo su chochito. Me dijo que no había problema, ya que tomaba la pastilla.
    
    Al sacar mi polla de su conejito, la muy puta empezó a chupármela para succionar todo el semen que me quedaba, y no pude resistir el volver a empalmarme, la zorra se dio cuenta y comenzó una mamada como no recuerdo. Al poco estaba otra vez completamente excitado.
    
    Me dijo que quería recibir esa polla en su culito, así que la puse a cuatro patas. Lo cierto es que tenía un trasero precioso, con un pequeño orificio como culito, mi polla abarcaba aquel agujero y mucho más, empecé a perforar su culito después de excitarlo y lubricarlo un poco, ella gritaba como loca, quería que se la metiera hasta el fondo, la verdad es que me costó horrores el poder enchufársela toda.
    
    Ella se masturbaba como una loca mientras que iba de un orgasmo a otro hasta que por fin pude meterle toda mi pollaza en su culito. Estaba con enajenada, y eso me enloqueció a mí también, así que empecé a cabalgarla y a tratarla como una vulgar perra, lo cual pareció excitarla todavía más. La cabalgué por toda la casa, sodomizando su culito por todas las habitaciones, al final acabé llenándolo otra vez de semen mientras que ella no paraba de correrse.
    
    Aquella noche, ella dejó a su novio, y desde entonces, no sale con más chicos, como su madre, solo ...