1. El sereno me cogió atada


    Fecha: 26/05/2023, Categorías: Gays Autor: Qurioson, Fuente: CuentoRelatos

    Pensé toda la semana en las cosas que ese chico me hizo el último lunes, no podía quitármelo de la cabeza, deseaba desesperadamente volver a sentirlo, volver a ser su puto, volver a embriagarme con el aroma de su miembro, con el olor de sus huevos, con el sabor de su esperma, volver a ser su mujer, a perder la razón al sentir su lengua lamer mi ano, al llegar el lunes no podía pensar en otra cosa que en ir a pasar la noche en su cama y llegado el momento no pude evitarlo, casi como un autómata, con la mente en blanco fui a ese sucio galpón a entregarme nuevamente.
    
    Llame a su puerta y aguarde que me abra, cuando me vio, dijo socarronamente
    
    -Sabía que vendrías, pasa putito.
    
    Él sabía que me tenía dominada y que cada vez le permitiría ejercer más poder sobre mí, para empezar a hacerlo esa noche, me dio la primera orden.
    
    -Andá al cuarto, y espérame desnuda en la cama, que ya voy.
    
    Le obedecí y caminé sola hasta la habitación, me quité toda la ropa y lo esperé recostada en la cama, como me dijo.
    
    La espera, mi ansiedad por sentirlo, y mi completa desnudez, me pusieron más cachonda de lo habitual.
    
    Tardó unos minutos y entró al cuarto, se desnudó en silencio, se paró al lado de la cama y puso la pija bien cerca, encima de mi cara, se la quise agarrar para acariciarla, pero me frenó diciendo que él no me había dicho que podía tocarlo todavía, y dijo
    
    - Por ahora, solo mirá lo que vas a comerte, ¿esto es lo que venís a buscar no?
    
    -Si papi –respondí.
    
    -¿Vos ...
    ... venís a buscar pija, no es cierto?
    
    -Si papi -volví a responder.
    
    -Eso es porque sos una puta.
    
    -Si mi amor -le contesté- soy una puta y me encanta la pija.
    
    -Bien, ahora besame y lameme bien los huevos.
    
    Todo esto fue para que me quede claro que él iba a hacer lo que quisiera conmigo, la verdad es que era humillante la forma en que me trataba, pero supuse que mi actitud sumisa desde el principio y viendo que me dominaba fácilmente, lo llevó a ser más demandante.
    
    -Vos estás acá para darme placer, sos mi propiedad, y vas a hacer todo lo que te ordene sin quejas.
    
    -Si señor -le respondí.
    
    -Así me gusta puta, que me llames señor.
    
    Por mi única experiencia anterior con el hombre que me desvirgo, que me había tratado con tanto desprecio, y ahora éste, con esta forma humillante e hiriente, comencé a pensar que todos los hombres activos eran así con sus putitos pasivos, bueno, que eran así con los mariquitas como yo, y que en definitiva, los machos activos eran hombres superiores a los afeminados y lo hacían bien evidente cuando se acostaban con uno, con el tiempo aprendí que esto no era una norma ni una práctica general, depende de ambas partes establecer qué tipo de trato y relación quiera cada uno llevar.
    
    Siguiendo con esa noche, él estaba de pie pegado a la cama, había acercado su miembro lo suficiente a mi cara, como para que yo pudiera chupar sus huevos sin cambiar la posición en la que me encontraba.
    
    Mientras lamia la bolsa de sus bolas desde abajo, él ...
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