-
El sereno me cogió atada
Fecha: 26/05/2023, Categorías: Gays Autor: Qurioson, Fuente: CuentoRelatos
... apretó y estiró mis pezones, lo suficientemente fuerte como para incomodarme, pero no tanto como para provocar un dolor insoportable, eso me excitaba sobremanera, ya les he comentado sobre la extrema sensibilidad que tengo en mis tetillas y el efecto que tiene en mí, cuando un hombre juega con ellas, siento como se abre mi ano. Mientras yo dedicaba mi lengua a lamerlo, él tomó una tela, y sin advertírmelo, la usó para vendarme los ojos y dejarme totalmente privada de mi visión, al sentir la tela en mis ojos, me sobresalté e intenté una protesta -No, ¿qué estás haciendo? -Callate perra, seguí con lo tuyo, hoy vas a sentir mi pija sin verme. Obviamente me resigne de inmediato y seguí disfrutando de esa maravilla que tenía colgando entre sus piernas y del olor que emanaba de allí. Unos minutos después, se alejó un instante de mi, estiro mis piernas, junto mis tobillos bien pegados y antes de que me diera cuenta lo que hacía, me los ato con una soga, uno junto al otro, volví a protestar, ahora con más vehemencia, pero fue inútil, se rio y dijo que esta era una de las sorpresas que tenía preparada para mi. Seguidamente me hizo girar en la cama y me puso boca abajo, tomó mis manos y las ató juntas detrás de mi espalda, como había hecho con mis pies, ya con la cola para arriba, abrió mis cachetes, y escupió sobre mi hoyito totalmente indefenso. Mis piernas juntas, no permitían una buena apertura de mi ano, por lo que pensé que cualquier cosa que me metiera, iba a ...
... dolerme. Comencé a lloriquear y suplicar que me suelte, le rogué que no me haga daño, pero no me escuchaba, siguió con su plan. -Deja de quejarte, hoy voy a usarte como un juguete, ni te imaginas lo que te espera, vas a recibir lo que viniste a buscar, sos mía, sos mi puta, y te voy a dar lo que merece un maricón. Y allí estaba, atada, completamente a ciegas, totalmente indefensa, desnuda, expuesta y mi ano todo empapado de saliva, esperando ser sodomizado sin piedad. Supongo que yo me lo había buscado y lo merecía. Entonces todo comenzó, primero chupo mi ano y siguió dejando allí su saliva, eso me dio obviamente mucho placer, luego empecé a sentir un dedo entrando en mi conducto anal, empezó a molestarme un poco, la molestia se acentuó cuando fueron dos los dedos que me introdujo. -Ah ah ah por favor, amor, qué me haces. No sentía dolor, estaba acostumbrada a ser penetrada, pero el miedo a no saber que vendría después, me tenía espantada y quería que me libere, no confiaba en él, de todos modos, estar así inmovilizada y a ciegas, me excitaba muchísimo, de ahí en más, toda mi vida viví el temor como algo excitante. De pronto sacó los dedos y empecé a notar algo duro y frío apoyado en la puerta de mi orificio anal, me sobresalté y pregunte alarmada que era eso. Me contestó: -un lindo pepino de 25 centímetros de largo que te vas a comer, pero por la cola. -No por Dios, es muy grande, no voy a soportarlo. -Si, vas a hacerlo, me voy a encargar ...