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Dalia, la amiga de mi madre
Fecha: 27/05/2023, Categorías: Confesiones Autor: aleperez, Fuente: CuentoRelatos
Esto sucedió con Dalia, una amiga de mi difunta madre. Comenzamos por el principio, Dalia es una mujer blanca de unos 70 años, blanca, delgada, aún con buen ver, ojos negros, cabello a los hombros, coqueta, alegre, buen vestir, senos medianos, piernas largas, mide 1,70 aproximadamente, aún su cuerpo mostraba que en sus años mozos gozaba de excelente belleza. Desde que yo era joven siempre me llamó la atención, ella venía a la casa, ya que había sido compañera de trabajo de mi mamá y habían cultivado una hermosa amistad. Recuerdo una vez, tenía yo como 22 años, que vino a la casa y mi mamá había salido y no había llegado, no sé porqué me ubiqué detrás de ella y la sentí nerviosa, sentí la tentación de abrazarla porque le expresé que estaba bella, pero me ganaron los nervios, no quise armar un escándalo, dañar la amistad de mi mamá, en fin, no pasó nada. Así pasaron los años, me casé, mi mamá a los años enfermó y posteriormente murió, pero cuando venía a visitar a mi mamá y yo recibía a Dalia y me preguntaba como estaba, risueño respondía: "No tan bien como tú, pero ahí vamos". Respondiendo ella: "Si estás como yo, estás muy mal, jajaja" y le repicaba que aún conservaba sus encantos, lo cual ella agradecía. Un día, luego de varios meses de mi mamá fallecer la llamo para saber cómo estaba, me comenta que ha estado enferma. Dalia tuvo 2 hijos varones y adoptó una hija, Carolina, quién por la situación de Venezuela en el 2016 se fue a Panamá, su hijo Luis, el menor y ...
... más irresponsable se fue a Perú a comienzos del 2018. Arnoldo el mayor un poco enfermizo a sus casi 48-49 años la medio atendía entre sus obligaciones laborales, ya que es profesor en un colegio, tiene 2 niñas y bueno últimamente ha estado algo enfermo. Yo para diciembre del 2019 tenía 42 años, voy el lunes 9 de diciembre del 2019, en la mañana a eso de las 7:30, estaba Dalia recién despertándose, vestía una bata semi transparente, se le notaba un bikini, corte tradicional, sostén color beige, se alegró al verme, me hizo pasar, tomamos un café mientras hacía una arepa para ella y otra para mí, conversamos un rato, me dijo que extrañaba hablar con mi mamá, que le hacía falta que se sentía sola, no pudo evitar romper en llanto, lo cual en la mesa de la cocina la abracé, lloró amargamente por unos minutos, los cuales se aferró a mi pecho, le traté de transmitir ese cariño en ese abrazo, lo cual produjo que mi pene fuera animándose, sentí un poco de pena, ya que ella ya un poco más calmada me pidió disculpas por sonar fastidiosa, lo cual reparé expresándole y pidiéndole disculpas por mi abandono, aún abrazados y con mi pene ya erecto, mi respiración agitada pero tratando en mostrarme calmado, Dalia se sorprende ya que la arepa (comida venezolana, torta hecha de harina de maíz molido y se puede rellenar con queso, carne, etc., se puede hacer frita o asada) empezaba a quemarse, ya solucionado lo de la arepa la rellena con queso y nos dispusimos a desayunar, terminado de comer, me ...