1. Una juventud madura (Parte IX)


    Fecha: 27/05/2023, Categorías: Gays Autor: jtvalverde, Fuente: CuentoRelatos

    ... mujeres no eran lo mío. Pero bueno, en verdad ya lo sabía desde hacía mucho, pero nunca me había parado a pensarlo hasta después de lo ocurrido en los vestuarios a principios de verano.
    
    Mientras, en la misma casa en el piso de arriba, a través de la ventana abierta se veía a su hijo mirando porno como de costumbre.
    
    Este chico era uno o dos años más joven que yo y en ocasiones, cuando éramos más pequeños, había venido a casa a jugar un rato mientras nuestras madres hablaban de sus cosas. Hacía años que no charlábamos e incluso, a pesar de que lo he intentado con todas mis fuerzas, hoy no consigo recordar su nombre.
    
    Las primeras veces que lo vi por la ventana tengo que admitir que se me puso más dura que una piedra. Fue de casualidad, abriendo la persiana de madera, que lo vi allí, desnudo frente al ordenador, con la mano en su paquete frotándolo con suavidad y ese pene erecto asomándose entre los dedos. Esa vez sus padres no debían estar en casa porque no llevaba auriculares y andaba completamente desnudo. Desde entonces cada día más o menos a la misma hora siempre igual: con el pantalón bajado hasta las rodillas, sin camiseta, con auriculares medio puestos, meneándosela apresuradamente… Pasado una semana hasta se me hizo cansino, le perdí la gracia a mirar hacia la ventana de esa casa. Era como ponerse el mismo video porno todos los días. Los primeros tenía el morbo de estar viéndolo sin que él lo supiese incluso fantaseando y deseando que algún día le diese por ...
    ... probar el meterse algún dedo o algo por el culo, pero que va… Veía porno hetero y algunas veces lésbico así que tras una semana me di por vencido. Al chico no le iba lo de meterse cositas.
    
    Volviendo al día en el que estábamos…. Continué pegando ese vistazo por la ventana cuando me fije en la casa de mis vecinos. No hacía mucho que se habían mudado a nuestro “humilde” barrio. Eran una familia de 4 aunque sólo residían 3: la señora Leonor y sus dos hijos (Jaime y Pedro). Su padre trabajaba de aviador comercial y sólo venía los fines a pasar tiempo con la familia.
    
    ¡Por Dios como estaban Jaime y Pedro! Jaime no me acababa de atraer por su barba poblada y por la diferencia de edad conmigo, pero Pedro… buff…
    
    Pedro era alto, de piel morena y pelo castaño oscuro, atlético, con la cara perfilada tipo diamante, proporciones perfectas y hacía futbol, lo que le dotaba de unas piernas y un culo respingón que apetecía comérselo entero. Era muy educado, gracioso, con una voz masculina pero a la vez juvenil y lo mejor de todo es que se llevaba muy bien conmigo. Era un año más mayor que yo, pero si en ese verano había deseado follar con alguien Pedro era el primero de la lista.
    
    Y allí estaba, en bañador short, sin camiseta, jugando a la pelota sobre el césped (que ocupaba toda la superficie del patio exceptuando la piscina y el caminito de piedra del lado) con su perro Rocky, un cachorro labrador. No sé si era más mono el perro o si él, pero me volvían locos los dos.
    
    Su casa estaba ...
«1234...13»