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Soy hijo de mi abuelo y padre de mi nieto
Fecha: 29/05/2023, Categorías: Incesto Autor: Quique., Fuente: CuentoRelatos
"Soy hijo de mi abuelo y padre de mi nieto", así se lo dijo Pedro a mi sobrina Chelo, una muchacha morena, de pelo negro y largo, pecosa, delgada, con tetas pequeñas y con un culito pequeño y respingón que se marcaba en sus pantalones vaqueros. Esto que os voy a contar ocurrió hace muchos años y me lo contó mi sobrina unos días después de darle un beso a nivel que casi le caen las bragas a plomo y de que nos viera Pedro, el Venado, que pasaba por el camino haciendo eses. Estábamos los dos solos en la sala de mi casa y me lo contó así: -Poco después de ver Pedro cómo nos besábamos fui a hablar con él a su casa para decirle que nos guardara el secreto. Lo encontré sentado en el escalón que había delante de la puerta de su casa con un palillo en la boca y con un pedo encima de los que hacen historia. Nada más llegar a su lado, me dijo: -"No hacía falta que vinieras, Chelo, no le voy a decir a nadie lo que vi." -Estaba borracho, pero la intuición la tenía intacta. Lo vi decaído, y le pregunté: ¿Te pasó algo? -"Se me fue mi amor. ¿Cómo quieres que esté?" -Los hijos se van de casa para formar una familia propia, es ley de vida. -"¡Es que la quería tanto!" -Normal. -"Es que se llevó con ella a mi hijo." -Dirás que se llevó a tu nieto. -Se dio cuenta de que había patinado y rectificó. -"Si, eso, a mi nieto." -Lo de su nieto lo dijo de un modo que me dio que pensar. Ni corta ni perezosa, le dije: "Lo del hijo no fue un lapsus. ¿Verdad? -"Estas ...
... cosas es mejor hablarlas donde nadie pueda poner la oreja, vamos para dentro." -Se ve que Pedro tenía muchas ganas de hablar y muy pocas de trabajar, ya que tenía las vacas en las cuadras cuando debían estar apastando, los cacharros en el fregadero sin lavar, el suelo sin barrer... Su casa estaba hecha un desastre, eso en el piso de abajo, en el de arriba debía tener también todo manga por hombro. -Es de suponer -le dije. -Encima de la mesa tenía la mitad de un queso, una bolla de pan y media jarra de vino tinto, nos sentamos a la mesa. Partió un trozo de pan y un trozo de queso y me lo puso delante, él partió su pan con la mano y el queso con la navaja, echó dos vasos de vino, y me dijo: -"¿Sabes guardar un secreto, Chelo?" -No sabía, pero le dije: Por supuesto. -"Mi nieto es también mi hijo, me pasó con mi hija lo mismo que lo pasó a mi madre con mi abuelo. Soy hijo de mi abuelo y padre de mi nieto" -Se me pusieron los ojos grandes cómo platos. A esa familia, cómo ya sabes, los apodaban los Venados por que vinieron de la montaña y son muy brutos, pero si llegan a saber lo que yo acababa de oír les llamarían los Pervertidos. -Es para llamárselo, sí. -Le dije: ¡¿Eres hijo de tu abuelo y padre de tu nieto?! -"Si, soy hijo y padre del pecado, pero también del amor." -Hombre, amor, amor... -"Amor del más puro es el que siento yo por mi hija y el que sentía mi madre por mi abuelo hasta que se enamoró de mi." -El vino le tiraba de la lengua, ...