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Negación (Capítulo 14)
Fecha: 06/06/2023, Categorías: Gays Autor: Gonza-Neg, Fuente: CuentoRelatos
... últimas semanas. Roto como estaba, las manifestaciones de éste cuerpo ya no me eran propias. - ¿Por qué lloras? – me pregunté. Reflexioné un segundo sobre la pregunta de Rorro y la pregunta que formuló mi subconsciente. Y la respuesta era tan obvia y evidente, y aun así no quise admitirla. - ¿Fabo? – insistió Rodrigo. Lo miré a través del velo de lágrimas en mis ojos. No quería que estuviera aquí si me quebraba, no quería quebrarme de hecho. Cerré los ojos, deseoso de desconectar mi mente, de apagarla. Acerqué el vaso de whisky a mis labios, tratando desesperadamente de alcanzar algún estado de inconciencia etílico protector para no tener que pensar más. Para no tener que pensar en ellos, en ella, en ellos y en él. - ¡Más! – Le pedí extendiéndole el vaso vació. - Fabián no creo que… - ¡Más! – insistí. Lo escuché ponerse de pie con agilidad, suspirando. Regresó a los pocos segundo, depositando el vaso, ahora lleno, en mis manos. - Grracias – logré articular. - Creo que no vine en un buen momento… Dejó la frase flotando en el aire, y quise decirle que se marchara si así lo deseaba, si es que se sentía ofendido porque el anfitrión le parecía inadecuado y poco cortés. Que regresara ...
... mañana o pasado, quizás yo estuviera mejor para ese entonces. Tal vez así podría hacerle una visita turística por toda la ciudad, presentarles a mis amigos, invitarlo a algún restauran lujoso a comer, brindarle la “ayuda” que venía a buscar. Otro día, yo sería el Fabo de su adolescencia, su compañero, su hermano. Sin las manchas en nuestra historia, sin el amor que yo le profesé en secreto, sin los recuerdos de la noche en la que destruimos la amistad que nos unió por años y sin la sensación de vacío que viví con su lejanía. Que volviera después y viera que nada había cambiado, que somos inmutables en el tiempo, que todos aprendemos el arte de mentirnos y engañarnos, y que el miedo es una palabra que inventaron los viejos para asustar a los más jóvenes. Que volviera y viera que yo seguía siendo yo, incondicional a él, igual que siempre, que mi madre vivía aun, en mí, en mis hermanas, en mis sobrinos. Que el niño gordinflón y llorón aún era dependiente de él, de su protección. Que volviera y viera que no había tomado malas decisiones, que solo eran decisiones y ya, y que sus consecuencias pesaban y hundían pero podía seguir, quería seguir, necesitaba seguir. Que volviera después y viera. No le dije nada.