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Pude someter a mi hermano, el macho luchador
Fecha: 09/06/2023, Categorías: Gays Autor: Ladosensible, Fuente: CuentoRelatos
... 17 cm que había desflorado el culo de un hermoso atleta para ver como un rastro de leche colgaba sobre ella y salía del hermético culo de aquella víctima. Con una risa burlona y de gloria limpie mi verga con mis manos, poniendo los residuos sobre aquella musculosa espalda. Tomando a mi presa de ella y arrojándolo al suelo. —¿A caso tu no pretender terminar? fue lo que le dije a mi hermano. Él me quedo viendo con cara de odio, cubriéndose el rostro con sus manos. —Dije que termines—, le ordene, dándole una patada sobre su costado en señal de que debía de obedecerme. —¿Que tengo que hacer?— me preguntó. —Solo tienes que jalártela hasta que termines—, le conteste. Mi hermano, boca arriba tomo una de sus manos y comenzó a jalársela. Me acosté a un lado de él ya que lo que a mi me gustaba era ser un poco mas voyerista y veía como se iba jalando la verga, creciendo una vez mas a sus 23 cm. Con una mano mi hermano se tapaba de vergüenza el rostro y con la otra se la jalaba para mi. Se me antojó jalármela también y estuvimos así por unos minutos. El primero en venirse fue mi hermano y cuando termino, toda su leche callo sobre su abdomen. Después tuve una cuarta descarga de leche que tire en el abdomen de mi hermano, mezclando su leche con la mía. Tomando con un dedo algo de la leche de los dos, la lleve a su boca para que lo limpiara y manchara sus varoniles labios, sellando definitivamente el destino de aquel puto musculoso. —Esto es lo que te espera de ahora en ...
... adelante a la hora que a mí se me antoje —, le señale. Dándole unas leves cachetas me cerciore de que él había entendido. Nos quedamos acostados así, con nuestras vergas al aire por algunos minutos respondiéndonos de aquel primer encuentro que marcaría la vida de dos hermanos hasta que decidí que era momento de irnos. Me levante y le ordene a mi presa que hiciera lo mismo. Tontamente lo hizo, yéndonos a donde habíamos dejado la maleta para vestirnos e irnos a la casa, ayudándole a ponerse su ropa y guardando aquel bote donde contenía aquella preparación que tanto me había ayudado esa tarde. Mi hermano se quiso bañar pero le dije que no, que quería que mi semen estuviera en su cuerpo todo el resto de ese día. Salimos del cuarto de luchas y nos cercioráramos de que todo estaba bien. Nos dirigimos a la parte de atrás, en el estacionamiento, subiéndonos al coche y manejando yo, por su puesto, observando al pedazo de carne casi en calidad de bulto que tenía a mi lado, no creyendo todo lo que esa tarde había pasado, observando de una forma morbosa como le entallaba toda su ropa. Prendí el coche con dirección a nuestro hogar para volverme a follar apenas llegásemos a la casa a aquel atleta masculino, musculoso que por tantos años había deseado, mi hermano. Gracias por haber leído mi relato. Cualquier duda, comentario o sugerencia me la puedes hacer a través de mi correo en [email protected] Esto es importante para mejorar la calidad e mis relatos. Hasta pronto.