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Pude someter a mi hermano, el macho luchador
Fecha: 09/06/2023, Categorías: Gays Autor: Ladosensible, Fuente: CuentoRelatos
... casa. Les pedí a mis papas irme a estudiar a la ciudad donde estaba viviendo mi hermano, ya me faltaba solo un año para terminar la prepa, ya con 18 años de edad, mientras que él tenía 26 añotes. Y con el pretexto de que quería conocer bien la universidad, hacer algunos amigos antes, les pedí que me mandaran a vivir con él. Mi hermano, aunque no quería que eso pasara, tenía que aceptar la idea pues mis papas aun le ayudaban a cubrir la renta de la casa en donde estaba viviendo, en lo que él se forjaba su propio ingreso y podía pagarse una casa solo. Mis papas no saben nada de mi orientación sexual porque somos de una familia bastante católica donde algo así, terminaría en lágrimas y un completo escándalo. Es por eso que me quería ahorrar la necesidad del drama y solamente vivir como yo quisiera sin contárselo a ellos. Ya había tenido encuentros con hombres de manera muy discreta, amigos de la escuela, contactos que había conocido en una App, y uno que otro desconocido. Mi hermano quizás, era el único que conocía de mi orientación, pues varias veces en nuestra ciudad, en un parque o en la plaza, me había visto con algunos chicos en situaciones no muy fáciles de explicar, lo que también había ocasionado que se distanciara un poco de mi. También había visto en mi celular, fondos de pantalla de hombres guapos casi sin ropa, o mis vídeos porno en la computadora de homosexuales teniendo sexo. Nunca le había dicho nada ni él me había preguntado algo pero creo que ...
... sospechaba. Mis papas por fin me mandaron a vivir con el casi a regañadientes de su parte, Me había instalado rápidamente y deseoso de poder observar su cuerpo todos los días, había decidido meterme al gym donde él entrenaba. Todo aquello me parecía un sueño, estaba viviendo con el hombre de mis sueños, lo veía pasear con poca ropa y presumir sin reproche su cuerpo, porque eso si, era tan vanidoso con sus músculos que no le importaba que deseara tocarlos, él posaba para mi, paseándose por la casa con la toalla en la cintura cuando terminaba de bañarse o en apretados bóxer casi al anochecer. Yo solo me estremecía de tanto espectáculo visual cada vez que esto pasaba. Mi hermano lo notaba pero se hacia el loco y solo se dedicaba a resumirme, pues varias veces había posado para mi sin pedírselo, ya sabes, me mostraba lo grande que estaban sus bíceps o lo musculosa que tenía las piernas, ya sea en la casa o en el gym. Una tarde, no habíamos podido ir al gym por una terrible tormenta que azotaba nuestra ciudad, por lo que nos habíamos puesto a entrenar en la sala de la casa, haciendo a un lado todos los muebles y sacando algunas pesas que él tenía. Como él sabía de rutinas, alimentación y esas cosas, él era mi entrenador personal, así que me había dicho que cosas y como hacerlas esa tarde. La verdad es que en mis pensamientos estaban en sus músculos, estaba en observar esas flexiones exquisitas que hacía, como se contraía cada uno de ellos y como poco a poco se iba hinchando de ...