-
El día que me entregué a mi amo (Parte 2)
Fecha: 12/06/2023, Categorías: Gays Autor: MalikRojo, Fuente: CuentoRelatos
No podía creer lo que había oído. Ahora íbamos a empezar a jugar. ¿Qué habíamos hecho hasta ahora? ¿Qué me iba a hacer? ¿Lo soportaría? Todas mis dudas se desvelaron rápidamente. Dejo de acariciarme el culo y se puso delante de mí. Me quito el antifaz de los ojos, y como no, mi mirada se fue directa a su paquete. Seguía estando muy abultado. Se apartó de mí como un par de metros. Se sacó sus zapatillas y seguidamente se quitó la camiseta. Ver su torso desnudo hizo que mi polla empezase a inflarse de nuevo. Tenía unos preciosos pectorales. Piel limpia. Brazos y hombros bien definidos. A continuación se bajó el pantalón y cuando se incorporó pude apreciar con más claridad la protuberancia de su verga. Llevaba un bóxer negro muy ajustado. La visión de la silueta de su cuerpo casi desnudo era como tocar el cielo. Y por lo que parecía yo lo iba a tocar pronto. Mi pene ya se había puesto totalmente duro de nuevo. Deseaba que se quitara los calzoncillos para poder dejarme ver lo que parecía una polla enorme. Empezó a frotarse el paquete por encima de su rabo y en un momento dado se lo agarro por la raíz y dio como unas sacudidas. Aun se le marco más si cabe las dimensiones que se escondían debajo de ese bóxer. Se acercó a mí y me cogió por la cabeza con las dos manos. Entonces apoyo su bulto contra mi cara, me lo restregó de un lado a otro. Pude oler su olor a macho. –Uffff mi putita. Me la pones muy muy dura. Te voy a dar tu merecido cabrón. Sé que lo estas deseando- Por ...
... supuesto que lo estaba deseando nuevamente. Quería sentir ese rabo dentro de mí lo antes posible. Solo pensarlo casi hace que me corra sin poder evitarlo. Se apartó de mí y fue nuevamente a la maleta. Cogió algo con su mano pero no pude distinguir que era. Lo llevaba oculto en la palma de la mano. Se llevó los pulgares a la cintura y de golpe se bajó los calzoncillos. ¡Madre de Dios! Que subidón me dio ver su polla por fin. Efectivamente era grande, gorda, totalmente descapullada con un capullo perfecto. Sin duda esa polla media sobre unos 22 cm o más. Además apenas estaba curvada con lo que parecía más grande si cabe. El sueño de cualquier pasivo. Y ahora ese sueño estaba delante de mí. Se puso nuevamente frente a mí, a pocos centímetros. Tenía su rabo frente a mi cara, tan cerca que casi podía tocarla con la nariz. Tuve la tentación de sacar la lengua para intentar tocar su grande. Pero pensé que era mejor no hacerlo ya que él no me lo había pedido. Entonces vi lo que llevaba en la mano. Era un bote de Popper. Lo abrió. Con una mano me tapo un lado de mi nariz y con la otra me puso el bote en el orificio abierto. –Esnifa fuerte-. Así lo hice. Después repitió la operación en el otro hueco. Ya no hizo falta que me dijera nada. Esnife lo más fuerte que pude. Luego él hizo lo mismo y mientras tomaba unas fuertes inhalaciones de Popper yo comencé a notar los efectos. Sentí ese calor, esa excitación típica de estas sustancias. Sin duda era fuerte. Su polla seguirá delante de mi ...