1. El día que me entregué a mi amo (Parte 2)


    Fecha: 12/06/2023, Categorías: Gays Autor: MalikRojo, Fuente: CuentoRelatos

    ... en una de las habitaciones. Le dio al interruptor pero solo se encendió una tenue bombilla encima de la puerta. Era una sala larga con unas 10 literas, unas cuantas sillas, y poco mobiliario más aparte de eso. Entre la poca luz y lo simple del mobiliario, a lo que había que añadir el poco espacio libre que quedaba con tanta litera la sala me pareció algo lúgubre. Me dio otro escalofrío. La temperatura ahí aún era más baja que donde estábamos antes. Cogió una silla, la puso en medio del pasillo que quedaba entre las literas y la pared y se sentó. - ¡Ven!, deja la maleta aquí y ponte de rodillas delante de mía-. Ni que decir hay que obedecí de inmediato.
    
    Abrió la maleta y pude ver varias cosas de su contenido. Había esposas, cuerdas negras, pinzas para pezones, mordazas de más de un tamaño, uno o más trozos de cadenas, varios díldos de distintos tamaños, y otras cosas que no pude identificar. Era un buen arsenal.
    
    El: ¡Venga puta, cómeme la polla. Comete la polla de tu amo!
    
    Que agradables palabras. Lo estaba deseando. Eso no era no era tortura, era un placer para mí. Me la metí en la boca y no tarde en notar como su capullo se iba hinchando. Su verga iba creciendo dentro de mi boca y eso me parecía tremendamente agradable. Recordé lo grande y dura que la tenía cuando la vi la primera vez antes de follarme la boca. Quería ponérsela igual de nuevo. Deseaba que diera caña otra vez. Que me atragantara. – Uffff. Que bien la mamas zorra. ¡Me encanta!. Chupa bien cabrón. ...
    ... Chupa….chupa.- De vez en cuando ponía una mano en mi cabeza, pero la mayoría del tiempo notaba como se inclinaba hacia atrás gimiendo. En esa situación hasta parecía que era yo quien controlaba la situación. No tenía que pensar lo que me iba a hacer. Solo tenía que chupársela y hacerle retorcer de gusto. Hacerle gozar y si podía hacer que se corriera. No sé quién estaba disfrutando más, si él o yo. Empecé a mamarlo con más fuerza, succionaba su capullo con un loco sin freno y acto seguido yo mismo me la clavaba de golpe hasta tocar mi frente contra su pubis con le idea de tragármela toda. – ¡Joder puta. Eres la ostia! No pares. Si. ¡Follate la boca tú!... Diosss. Me estas poniendo muy cabrón.- Que subidón me dio oír eso. Quería darle aún más placer. Ser el mejor. No sabía si debía hacerlo pero no lo pude resistir. Me la saque de la boca y me erguí.
    
    Yo: ¿Puedo tomar Popper Amo?
    
    El: Claro que puedes tomar. Así te follaras la boca mejor.
    
    Saco de nuevo el bote de Popper y me hizo esnifar por ambas fosas nasales. Me quede esperando a que el tomara mirándolo a la cara. Pero en esta ocasión él no tomó. Cerré el bote y me miro. Me lanzo una mirada incisiva y morbosa a la vez que con la cabeza me hizo una señal inequívoca. Me estaba indicando que me amorrara de nuevo a su entrepierna. No necesité que me sujetara la cabeza. Me folle yo mismo la boca clavándome su polla hasta la garganta. En ocasiones me la metía entera y me quedaba quieto con toda dentro para sentir esas arcadas ...
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