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Mi madurita vecina
Fecha: 13/06/2023, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
... yo no quería, que nada afectara con la relación con mi jefe. Luego se quitó el vestido y pude ver una mujer que tendría unos 48 años, morena con el pelo bastante largo, unos pechos muy grandes que su bikini color rojo apenas podía sostener y unas caderas anchas que hacían un buen culo, era una mujer con todas las letras, a la cual le sobraban algunos quilos, pero con una cara muy guapa y sobretodo una mirada y unos ojazos negros que te dejaban hipnotizado mirándola. El baño transcurrió, tranquilamente, hablando sobre el trabajo de su marido, que era un gerente de una de las empresas más grandes de la zona, sobre su vida, de donde era y de que había trabajado en el pasado, aunque ahora ya no trabajaba como tal, sino que se ocupaba de la casa, de que no habían podido tener hijos, por problemas de su marido y que desde que se vinieron a vivir a esta zona de playa y dejaron la capital eran muy felicies y la calidad de vida que tenían había aumentado mucho, y con ello las nuevas amistades que les hacían una vida alegre, divertida todo lo que ellos necesitaban. Yo también le conté algo sobre mí, nada de trabajo y esas cosas ya que al ser mi jefe su amigo si querían saber algo ya se lo contaría, me preguntaba sobre mi vida privada, le dije que era un chico de tener pareja y que casi siempre había tenido pareja, pero ahora me encontraba en un momento en el cual estaba soltero y me gustaba mucho disfrutar la vida, pero siempre teniendo muy claro que quiero tener una pareja y ...
... formar una familia, solo era cuestión de encontrar esa chica con la cual sea feliz en nuestras vidas. Ella parecía que en ocasiones tonteaba conmigo, cuando decía que estaba soltero y me decía los típicos comentarios que las tendrás a todas detrás de ti, o que seguro que es porque quieres, incluso con sus movimientos ya que había salido y estaba sentada al borde de la piscina tomando el sol mientras hablaba, y sus pechos resaltaban más y tenía las piernas abiertas, que junto con el bikini mojado le marcaba un coño que parecía tener un labios grandes y bien marcados, al estar los dos en la piscina con las gafas de sol, ya que hacíamos pie y era un baño refrescante, nuestras miradas podían ser hacía donde queríamos y yo no paraba de mirar esos grandes pechos, los cuales marcaban unos pezones duros en el bikini y el coñito marcado en el bikini que me estaba empezando a poner la polla dura. En un momento pensé para mi, que me tenía que relajar, ya que era una mujer que en principio no era mi tipo, que era la mujer de una persona con la que tendría que quedar a comer el fin de semana y sobretodo que su marido y ella eran amigos íntimos de mi jefe y que pasara algo podría llevarme mucho tipo de problemas, los cuales tenía que evitar de todas formas, así que con eso en la mente, intenté relajarme, salimos de la piscina y nos sentamos en el porche, nos tomamos unas cervezas y le dije que si quería se podía quedar a comer, que no era un gran cocinero, pero que me defendía, (solo ...