1. Enloquecido con mi madrastra


    Fecha: 14/06/2023, Categorías: Incesto Autor: DAMECANDELA, Fuente: CuentoRelatos

    ... Rosana se sentó al lado mío, como era de esperarse. Luego de unas copas de vino, comenzó a poner su mano de a momentos en mi rodilla, luego en mi muslo, cada vez durante más tiempo. Yo no reaccionaba ni la tocaba a ella, sólo miraba paranoicamente al resto de la gente para ver si alguien notaba lo que pasaba, pero nadie parecía estar prestando atención. Todos estaban riendo y tomando, distendidos y alegres.
    
    La mano de mi madrastra subía por mi pierna y comenzaba a acercarse a mi zona genital, lo cual me ponía muy caliente. La adrenalina de lo prohibido me estaba gustando mucho, y sólo quería que todos desaparecieran para tirarla sobre la mesa y desnudarla.
    
    Rosana llevaba su mano muy cerca de mi pene pero nunca lo rozaba. Yo estaba excitado. No podía más. Así que disimuladamente tomé su mano y la puse sobre mi bragueta. Vi cómo por un instante me miró, sin poder creer que hubiera reaccionado a lo que ella estaba haciendo. Vi que sonrió casi imperceptiblemente, y comenzó a acariciar mi bulto por encima de mi ropa. Yo estaba concentrado en que mi cara no delatara mi placer.
    
    - Vos fuiste alguna vez, Juani? - me preguntó uno de los amigos de mi padre, y yo me puse nervioso porque no sabía de qué hablaban. Mientras tanto mi madrastra continuaba acariciando mi verga, sin intimidarse por la situación. Le encantaba verme sufrir.
    
    - A dónde? - respondí
    
    - Al MOMA, cuando fuiste a Nueva York.
    
    - Ah, sí. Claro. Era turista, todos los turistas vamos al MOMA cuando vamos ...
    ... a Nueva York.
    
    Los invitados rieron y continuaron conversando como si nada pasara. Hasta que en un momento Rosana quitó la mano de mí y se paró.
    
    - Voy al baño - anunció - el vino ya me hizo efecto.
    
    Nadie respondió y todos continuaron con su tema de conversación.
    
    De repente sentí que el móvil vibraba dentro de mi bolsillo. Saqué el teléfono y vi que tenía una notificación de ella. Me tensé al pensar que alguien podía verlo, pero no tenía a nadie tan cerca. Abrí el mensaje y vi un video de mi madrastra tocándose en el baño, acompañado de la siguiente frase “ya estaba chorreando por tu culpa, pendejo, me tuve que venir a calmar sola”.
    
    Juani le respondió: “Vos me dejaste la verga como un garrote y este video no me ayuda”.
    
    Unos minutos después volvió Rosana y dijo en voz alta, para que todos escucharan:
    
    - Juani, vos que sos alto, me das una mano para cambiar la lamparita del baño? Tuve que mear a oscuras porque se había quemado.
    
    Yo me quedé duro, miré alrededor y nadie había encontrado nada raro ni sospechoso en ese pedido casi maternal.
    
    - Ya vengo - dije al resto de los integrantes de la mesa, que me miraron y no pareció importarles que me retirara
    
    Apenas abandonamos la cocina, Rosana me agarró nuevamente la bragueta con toda su mano y comenzó a abrirme el botón del pantalón mientras caminábamos. Llegamos al baño y me empujó dentro, cerrando la puerta silenciosamente.
    
    - Tenemos poco tiempo, pero voy a terminar lo que empecé, para que veas que no ...
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