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Se la chupé a un cartonero
Fecha: 15/06/2023, Categorías: Gays Autor: rogerx05, Fuente: CuentoRelatos
... posiblemente llegaba a los 25 cm) En mi entusiasmo se la estaba chupando con mucha fuerza, casi con desesperación. Cartonero: -¡Cómo la chupás, mamita! ¡Parece que me la quisieras arrancar! Yo: -Perdón, no me di cuenta. ¡Es que tu verga es espectacular! Cartonero: -¿Te puedo decir mamita? Yo: -Sí, dale. No hay problema. Cartonero: -Chupala bien rico y bien suavecito, mami. Tragátela toda, mamita. ¡Así, mami, así…! ¡Ahh! Comencé a chupársela lentamente. Le pasaba la lengua por toda la parte de abajo, desde los huevos hasta la punta de la cabeza. Le pasaba la lengua y los dientitos por la parte donde está el frenillo. Es una parte muy sensible en el hombre y eso siempre los vuelve locos. Le agarraba los huevos y los estiraba hacia abajo mientras le pajeaba rápidamente la verga pero sin apretar demasiado. Ese roce suave y delicioso le producía intenso placer. Al poco tiempo su verga venosa, gruesa y viril estaba enorme y muy dura. Enorme, muy enorme. Era como el tronco del árbol en el que estábamos apoyados. Saboreé y disfruté cada instante. Se la chupé por no menos de 10 minutos. Tuve ganas de sentir ese fabuloso pedazo de carne latiendo dentro de mí, no sabía si podría soportarlo pero aun así me arriesgué. Me di vuelta, me agaché frente a él y me bajé ...
... la bermuda. Debajo yo ya estaba depilado y lubricado, salí así preparado de mi casa. Me agaché y empezó a penetrarme lentamente. Me daba empujones y de a poco esa enorme verga se iba introduciendo en mi dilatado ojete. Aguanté el dolor y traté de no gritar (Recordando que estábamos en la calle y no quería que nadie nos oyera). De pronto el dolor se hizo insoportable y se me durmieron las piernas. Pero el alivio llegó y el momento cúlmine del orgasmo masculino se hizo presente con grandes chorros de semen que llenaron todo mi ojete y rebalsaron de líquido blanco hasta chorrear por mis pernas. El cartonero me había acabado y si yo fuera una chica ya estaría más que preñada con sus maravillosos hijos. Fue fabuloso, lo disfruté mucho y lo volvería a repetir. Le pedí su número y no me lo quiso dar porque dijo que estaba casado y no quería tener problemas. Su mujer era muy celosa y a pesar de eso él siempre se buscaba algún momento para escaparse. Cartonero: -Le dije a mi señora que me iba a comprar al supermercado chino. Yo siempre ando en la calle así que en algún momento nos volveremos a cruzar. Yo: Ok, papito. Está bien. Quisiera que eso sea pronto y estaré ansioso de que así sea... Me puse en puntas de pie, le di un beso en la mejilla y nos despedimos hasta otro momento.