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Carlos, una ayuda en tiempos de pandemia
Fecha: 16/06/2023, Categorías: Confesiones Autor: frida, Fuente: RelatosEróticos
... llamaba, me agarró con suavidad del brazo como para seguir escuchándolo…… El astuto de Carlos me tuvo calada prácticamente desde entrar al banco, realmente de lo expuesto no se equivocaba en una coma si quiera, tras un momento de pausa por mi parte, bajé mi postura defensiva y la curiosidad pedía seguir escuchando a ese señor maduro para saber su propuesta. Menuda sorpresa me llevé, el original recurso que se buscó el salido de Carlos para aliviar su apetencia sexual en vez de ir a clubs nocturnos, se iba al banco a buscar presa aprovechando lo revuelto de como bajan las aguas por cuenta de la pandemia. Para dar un espaldarazo a su afirmación, me mostró los resultados negativos hechos de un día antes de una prueba PCR realizada en una prestigiosa clínica privada suyo negativo para mi tranquilidad y un fajo de billetes donde predominaban lo que alcanzó mis ojos varios de 500 euros lo que generó en mi una confianza mirando ya con otros ojos a ese señor que desde el principio y pese a ser maduro como dije antes los había más descuidados físicamente y sin conocerme por mi faceta de hotwife, para mi en absoluto iba a ser un trauma comerme el cipote de Carlos y poder salir del atolladero económico en el cual nos encontramos, pese a ello, quise ser espabilada para saber hasta cuanto estaba dispuesto a ofrecer para ayudarme. Me llevé las manos a la frente ante la incredulidad de lo que estaba ocurriendo pero tenía la llave de la solución en mi mano, cada vez veía ...
... con mejores ojos a ese señor maduro, incluso en una vez anterior llegamos a tener mi esposo y yo un encuentro con un corneador de edad parecida y no nos fue mal, porque no iba a hacerlo con Carlos solucionando mi problema y encima poder poner la cuenta corriente en positivo casi 300 euros para solventar el mes? Así pues llegamos al local, no muy grande, de hecho recuerdo por ser vecina del lugar, en su momento estuvo alquilado por una aseguradora y aun se conservaba mobiliario, un sofá que tenía una sábana por encima…. Que sin ser un lince sabía que íbamos a usar a modo de cama y ni corto ni perezoso, Carlos tal cual cerró la puerta y baraja de seguridad para no ser observados me dijo…. A Carlos, el hecho de entrar en su local le hizo cambiar el carácter, se volvió más autoritario y la elevación a la altura de la bragueta de su pantalón de chándal era una muestra que no le hacía falta viagra para empalmar pues en un visto y no visto aquello creció de una manera fulminante. Él, se aproximó a una mesa de trabajo que estaba al fondo de la oficina, como a unos 5 o 6 metros de donde yo me situé obedientemente, sacó de su cartera, 14 billetes de 100 euros, los fue contando en voz alta, uno a uno mientras yo esperaba a cuatro patas, con mi culazo levantado y con sujetador puesto, miraba fijamente como ese macho, en principio cordial, se volvió dominante con lo cachonda que me pone un tio viril me trate así. Cuando terminó de contar, fue uno a uno tirando al suelo los billetes ...