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Carlos, una ayuda en tiempos de pandemia
Fecha: 16/06/2023, Categorías: Confesiones Autor: frida, Fuente: RelatosEróticos
... obligándome a recogerlos a gatas mientras él, también con el chándal en los tobillos se iba pajeando su polla, he de confesar que de un tamaño estándar, quizás 16 ctms. no gran cosa, pero, el alivio mental de solucionar mi problema, su aspecto físico que no estaba ni mucho menos mal, y esa situación de dominante hacia mi estaba empezando a surtir efecto y mi concha empezaba a humedecerse en lo que Carlos iba arrojando billetes cada vez más cerca de sí para tirar el ultimo justo a sus pies de tal manera que ya con los 1400 euros en la mano, tenía la polla de Carlos a tira de piedra de mi boca tocándome cumplir mi parte , desinhibida ya por completo dediqué en cuerpo y alma en dar placer a ese macho dominante. Poniéndome de cuclillas, las vistas desde arriba para Carlos debían de ser espectaculares apreciando mi culazo, guardé en mi bolso el dinero mientras que con la otra mano pajeaba la verga de Carlos escupiendo un par de veces para acto seguido comenzar con una pasmosa suavidad una dulce mamada de su capullo coincidiendo con unos leves gemidos por su parte y también a la vez, apretando con firmeza sus manos a la mesa, razón de estar disfrutando de su excitación no pudiéndome aguantar la mirada pues me consta que a los machos de verdad les vuelve loco ver como una mujer les mira fijamente mientras le comen la polla, yo buscaba esa mirada cómplice acompañándola con unas caricias a mi clítoris por encima del tanga pues esa morbosa situación me estaba poniendo como un ...
... volcán el coño……… El repaso de huevos y polla que le ofrecí fue de órdago, él mientras de vez en cuando, se incorporaba un poco y cacheteaba duro mi culo, retumbando las bofetadas a éste en el vacío local. Transcurrido un largo tiempo, Carlos se dejó de apoyar en la mesa y me invitó al sofá liberándonos ambos de toda ropa que nos molestaba menos mis tacones, sugirió me los dejara puestos y yo, como buena puta pues en esos momentos estaba ejerciendo de ello, obedecí pues quien paga manda. Sin titubeos pidió que me sentara y me abriera bien de piernas arrodillándose frente a mi coño introduciendo un par de dedos en el hasta el fondo… me molestó un poco pues aún no estaba lo suficientemente mojada para ello, me ordenó que moviera las caderas mientras se abalanzó a mis tetas, liberadas ya del sostén mordiendo con fiereza mis grandes y de color café pezones estando fuera de sí, mordía, chupaba y perdía su cabeza entre mis dos grandes tetones apretando yo con mis manos fuertemente ésta contrarrestando el placer que ya estaba empezando a sentir. De pronto, se zafó de mí, me empujó con violencia al respaldo del sofá y sacó mi culo de éste, haciendo hincapié en abrirme bien de nuevo de piernas, se abalanzó a mi coño literalmente comiéndoselo entero, se lo introdujo todo, ambos labios vaginales en su boca, mordiéndolos con la misma fiereza que anteriormente hizo con mis pezones y ya por aquel momento, ese daño se iba volviendo placentero, Carlos era un follador cañero y en breve me lo ...