1. El harén de Mamá


    Fecha: 18/06/2023, Categorías: Incesto Autor: corvus, Fuente: RelatosEróticos

    ... Claudia volteo a mirarme con sorpresiva curiosidad por el término que he usada con su mirada me quiso cuestionar. Impertérrita continúe con el interrogatorio:
    
    - ¿Desde cuándo te tocas pensando en chicas? –
    
    - Desde los quince años, Señora mami. – Dijo Claudia esta ves su vos era clara y segura.
    
    - ¿Así que te gustan los coños? – Pregunte.
    
    – Si, me gustan las vagi… - Contestaba, pero el propine un cachete en el culo.
    
    – No, no, no, usa el vocabulario ese vocabulario sucio que usas cuando te haces pajas. – Sentencie.
    
    Claudia se volvió a sonrojar al contestar:
    
    - Me gustan los coños, pero aún no me he comido ninguno, solo he probado el jugo de mi propio coñito, aún soy virgen, Señora mami. - Respondió Claudia mientras comenzaba a restregarse las piernas entre sí. No podía creerlo, tomando la fusta de la bolsa de juguetes el propine dos azotes en el culo.
    
    ZAZ ZAZ.
    
    – ¡Ay, ay! Mami duele. Gimió Claudia y volvía a azotarle el culo.
    
    ZAZ
    
    . – Primero modales, es Señora mami. Y Segundo los azotes son para que te deje de restregar, ya me tienes la falda perdida con los jugos de tu coño; ahora, ¿Desde cuándo te tocas en mi cama y oliendo mis bragas? – le pregunte acariciando su culito rojito por los azotes y dándole una suave palmaditas.
    
    – Desde hace un año, Señora mami. Contesto Claudia.
    
    – Ok, te he oído, dices unas guarradas, entonces; ¿Quieres ser la putilla de Mamá, comecoños, cariño? – Pregunte, metiendo entre las piernas de Claudia mi mano; su ...
    ... coño estaba encharcado, la muy zorrilla levanto el culo y abrió lo más que pudo las piernas mientras respondía:
    
    - Sí, Señora mami quiero ser tu mascota comecoños, quiero que me hagas mujer. – Esta declaración o al menos su última parte me descoloco por un momento.
    
    Aunque había meditado el asunto que ella me lo pidiera fue muy especial.
    
    – Que putilla, mira cómo te pones. Bueno mi mascota, ve a bañarte con agua fría nada de tocarte ese será tu castigo, sabre si te corres. Saldré a buscar algo de comer, tendré que bañarme también, mira cómo me has puesto putilla. – Dije, mientras ella se levantaba la tome y la bese no como se besa a una hija, el beso fue pasional, tampoco fue un beso de Domina a mascota, sino como una mujer besa a otra, sentí que amada a Claudia fue un amor romántico.
    
    La niña recogió sus ropas al salir, pero la detuve:
    
    - Claudia, tus bragas entrégamelas. – Le ordene.
    
    – Sí, Señora mami. – Respondió entregándome sus braguitas al darse la vuelta volví cachetearle el culo, ella gimió y salió corriendo.
    
    – Nos vemos esta noche. – Le grite.
    
    Al estar a solas me volvía a preguntar si el camino que he escogido era el correcto; la relación entre nosotras ya había cambiado mi tanga y la falda daban muestra de ello. Fui al tocador, pero antes guardé las braguitas de Claudia estas eran unas pantaleticas recatadas de niña; en mi cajón de bragas, ya en el lavabo me desnudé, estaba tan caliente; esa niña me había puesto a caminar por las paredes, pero no ...