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Mario (06 de 22): Con don Guillermo 24 h (1)
Fecha: 22/06/2023, Categorías: Gays Autor: Albany, Fuente: CuentoRelatos
... falta bañador, y nadie nos verá. -indudablemente era imposible que alguien nos viera, por la situación de la casa alejada de otras, y por el alto muro de piedra y verdor que rodeaba el conjunto. Dejó la lata de cerveza sobre una mesa y apagó el cigarrillo, lentamente y con algo de desgana se quitó la camisa, el pantalón corto y también el bóxer quedando totalmente desnudo, impresionante como un enorme oso peludo. Se tiró con fuerza y de cabeza y nadó con velocidad hacía mi, evité que me alcanzara nadando para la zona más profunda. -No me alcanzarás papi, nado mejor que tu y llegaré antes al otro lado. -pero no era cierto y antes de llegar al final me había sujetado por un pie sin dejar que avanzara. -Suéltame, eso es trampa. -luché y pataleé para que me dejara libre, pero su mano era como una argolla de acero cerrada sobre mi tobillo tirando de mi hasta que me tuvo a su lado casi agotado, me abracé a su cuello y nadó hasta sujetarse en la escalera lateral. Allí continuaba sujetándome por la cintura, respirando agitado. -No pensaba que tenías tanta fuerza con lo pequeño que eres. -dejé de luchar para abrazarme a su cuello enfrente de él, y le rodeé las caderas con la piernas. -Papi, estas fatigado. -me le quedé mirando y busque sus labios con los míos besándole con ternura. -¿Se ha ido mi abuelo? -Consiguió lo que venía a buscar, ¿no es necesario aquí? -Le has dado dinero otra vez, se lo gastará esta misma noche en el juego. -El dinero es para ...
... gastarlo y disfrutarlo pequeño. -Pero en casa tenemos necesidad a veces y eso no es muy justo. -No te preocupes por eso, tu yo vamos a divertirnos durante un día. -junté mi mejilla con la suya y me dejé manejar por él, me colocó en su espalda subido y así nadó hasta volver a hacer pie. -Estás muy fuerte papi. -le besaba la espalda sintiendo el calor de su cuerpo pegado al mío, a pesar de estar dentro de agua. Cuando llegamos a lugar seguro me descabalgue de la espalda, pero seguido le abracé con los brazos rodeando la cintura por detrás de él. Mi pija se perdía entre sus piernas y su potente culo quedaba a la altura de mi vientre contra él lo apretaba. Tiró de mi mano y me puso delante de él. -No voy a consentir que un mocoso como tú me meta su pollita, esa labor me la reservo. -me revolvía entre sus brazos riendo sus palabras. -¡Cómo eres papi! ¿Quieres follarme aquí? ¿En el agua? -No, ahora no, además quiero cenar algo, vamos a la casa. Le he dicho a la cocinera que dejara preparados unos emparedados antes de que marchara y seguro que ha dejado comida para siete días. -Me muero de gusto por comer los emparedados de Justa. Al salir del agua me alargó una toalla y nos secamos, después se colocó el pantalón y recogió del suelo el bóxer y la camisa que había dejado tirados. -Colócate la braguita será ropa suficiente con el calor que hace. -se me quedó mirando un momento y sin esperar se dirigió hacia la casa seguido por mí, al entrar manipuló en el ...