-
Mario (06 de 22): Con don Guillermo 24 h (1)
Fecha: 22/06/2023, Categorías: Gays Autor: Albany, Fuente: CuentoRelatos
... mando del aire acondicionado para bajarlo. -Tampoco quiero que te congeles. Vamos a preparar la cena. -Déjame a a mí, se dónde están las cosas en esta cocina. -había visto miles de veces, tanto a Justa como a mi abuela disponer la comida preparada en la nevera gigante, y sabía donde estaban los utensilios. -Esta bien lo dejo a tu cargo. -desapareció sin decir a donde iba y regresó cuando tenía preparada la mesa y la comida. Nos sentamos en el mismo lateral, uno al lado del otro. Había traído consigo una carpeta de plástico y dos pastillas que colocó a su lado. Me llamaba la atención la profusión de pelos que tenía en el muslo y le pasé la mano por él. -Eres muy peludo papi. Mírame a mi casi no tengo. -Es por herencia genética, mi padre lo era y Robert los tiene también. Tómate esta pastilla con un poco de agua. -miré indeciso lo que me señalaba, resultaba muy pequeña, algo mayor que una lenteja y de su forma, de color rosa brillante, no esperó a que yo lo hiciera y a su vez cogió la otra, de diferente color y se la tomó él. -¿A que esperas? No es un veneno ni una droga. -a pesar de todo, como soy aprensivo a tomar pastillas, y procuro no hacerlo, seguía dudando. -¿Para qué sirve? -Es una tontería que lo pases mal como el otro día si puede evitarse, eso te relajara y te dilatará el ano, la mía es para tenerla más dura y así te entrará más fácil sin causarte dolor, o sea que tómala ya. -cogí el vaso de agua y sopesé la pastilla en la lengua durante ...
... unos segundos antes de tragarla. -Imagino que te habrás lavado bien el culito, por dentro. -le veía preocupado por que mi y eso, de alguna manera, me animaba. -Mi abuelo me ha enseñado cómo hacerlo. -Bien, bien, pues ahora a comer un poco y luego seguiremos. -Guillermo, quiero hablar contigo, creo que tenemos que hacerlo. -él ya estaba comiendo el primer emparedado con ganas y dando largos tragos de cerveza de su vaso. -¿Y de qué debemos hablar? -no paraba de comer y me ponía nervioso. -De nuestro trato. -sacó una pequeña risa y sin responder terminó el emparedado y cogió el segundo. -Tu y yo no tenemos trato alguno, lo tengo con tu abuelo. -Eso no me vale, no es justo, necesito confirmar que vas a pagarme la carrera y al terminar me darás un trabajo en tus empresas, eso es lo que mi abuelo me ha dicho que le prometiste, quiero que tu me lo asegures. -sin dejar de comer me miraba como si mi actitud le divirtiera. -Luego hablamos, ahora come o terminaré los emparedados. -se me habían quitado las ganas de comer aquellos emparedados tan ricos, pero por no llevarle la contraria cogí uno y me lo llevé a la boca. -¿Está rico eh? -se limpió los labios y agarró un tercero, comía a toda prisa como si tuviera un hambre canina y terminó la cerveza, entonces se levando y fue a la nevera a por otra. Una vez empezado a comer sentí el placer por la comida y dejé de pensar para atender esa necesidad, aunque no debía comer mucho, también mi abuelo me había ...