1. Angie: El reencuentro


    Fecha: 24/06/2023, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    Cuando desperté, mi hermana seguía allí. Vestida tan solo con una finísima camiseta ancha y unas bragas viejas, me miraba desafiante con los brazos en jarra. Estaba bellísima incluso con el ceño fruncido.
    
    Con un ojo entreabierto, desde el fondo del estómago me salió:
    
    -"¿Qué pasa?"
    
    -"¿Qué pasa? Nada. ¿Qué iba a pasar?", me contestó, relajando su postura aunque no su actitud.
    
    -"Nadie lo diría", contesté, al tiempo que me desperezaba. Solo un trozo de sábana cubría mi completa desnudez.
    
    -"Tu sabrás", contestó de forma seca, mientras agarró la escoba que había dejado en la puerta y se puso a barrer la habitación con movimientos frenéticos y escandalosos.
    
    -"¿Desde cuando barres tú mi cuarto?", pregunté, mientras me incorporaba.
    
    -"Solo cuando quiero tocar los cojones desde primera hora de la mañana", respondió, sin el menor atisbo de sonrisa. "Además, cuando vuelva mamá y vea esta leonera, nos va a caer a los dos, y yo paso. Anda, a la ducha, déjame acabar", me espetó, sin dejar de barrer mirando al suelo en ningún momento.
    
    Me levanté de cama dejando atrás las sábanas y sin ocultar mi cuerpo desnudo. Como cada mañana, tenía una gran erección que mostraba sin pudor en mi camino a la ducha. Mi hermana me miró sin ningún disimulo de arriba hacia abajo mientras pasaba a su lado, pero ni un solo comentario jocoso sino más bien una cara de desprecio encontró mi sonrisa como respuesta. Siguió barriendo.
    
    Entré en la ducha poniendo el agua caliente. La misma ducha ...
    ... donde unos días antes Paula me la chupaba agachada, recibiendo todo el jugo de mi polla derramándose en su boquita. Cerré los ojos pensando en ello y comencé a masturbarme aceleradamente, intentando acabar rápido antes de que mi hermana me descubriera.
    
    -"Acabo de limpiar el baño, ni se te ocurra correrte en la ducha", gritó desde mi habitación.
    
    "Demasiado tarde", pensé para mis adentros, mientras aceleraba el ritmo hasta hacerme estallar, con la imagen de Paula mirándome con ojos de deseo, con mi falo en su boca, desnuda y mojada de flujos, sudor y agua corriente, al tiempo que se tocaba con frenesí con su mano derecha. Me corrí al fin, soltando tres chorretones de leche que se perdieron en el suelo del plato de ducha
    
    Recogí en la mano los restos de la paja diluyéndolos bajo el agua, y después de enjabonarme y aclararme, cogí la alcachofa chorreando el plato, intentando eliminar los restos del delito.
    
    Mientras me secaba con la toalla, seguía pensando qué era lo que le pasaba a mi hermana.
    
    Regresé al cuarto en busca de ropa, y ya se había ido. Mientras me vestía, la escuché hablar por teléfono en el pasillo, en voz baja. Escuché ahogarse los cuchicheos y colgar el auricular, antes de que mi hermana apareciese de nuevo, ante mí, con su rompedora figura.
    
    -"¿Estarás contento?, me soltó.
    
    -"¿Ahora tienes ganas de hablar?, pregunté con sorna.
    
    -"Lo que tengo es ganas de matarte...¡y te parecerá normal!... pobre chica..."
    
    -"¿Qué dices? Háblame claro, porque ...
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