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¡Toda, la quiero toda dentro de mi culo!
Fecha: 25/06/2023, Categorías: Incesto Autor: Kiko, Fuente: CuentoRelatos
... paliza. Le decía al otro que tenía más huevos que cualquiera de la ciudad. Tuve que decirle al tipo que no le hiciera caso que lo que tenía era una granja de gallinas." -¿Y coló? -"No, pero al tipo le gusté y ya sabes lo tontos que son los hombres cuando les gusta una mujer." -Más que tontos, babosos. -En fin, voy a dejar la cosa ahí e ir con el tema que nos ocupa. Benito se empeñó en que su hermana durmiese con el cómo cuando era pequeña... Álvaro le preguntó: -¿Cómo es tu cuñada? -Es veinte años menor que mi marido. Tiene 22 años, el cabello pelirrojo, las piernas interminables, las tetas medianas, el culo redondo, es ancha de caderas y estrecha de cintura, es un bombón. -¿Y cómo la atacaste? -No seas impaciente. Mi marido ya dormía cuando le enseñé a mi cuñada el cajón donde guardo mi ropa interior. Para mi sorpresa cogió mis bragas de guerra y uno de mis picardías de seda transparente, después de ponerlo, me preguntó: -"¿Cómo estoy?" En mi vida se me había pasado por la cabeza hacerlo con una mujer, pero vi sus areolas oscuras y sus pezones marcados en el picardías y la boca y el coño se me hicieron agua. Le respondí: -Estás muy sexy. Berta se echó al lado de su hermano. Yo mirando para sus tetas me metí en la cama a su lado. Estábamos los tres destapados. En la penumbra le estuve mirando primero para sus tetas y para su coño, después al ponerse boca abajo miré para su culo. Hacía mucho calor. Sudaba cómo una cerda y me moría por ...
... hacer una paja... Cuando creí que estaba dormida metí una mano dentro de mis bragas. Estaba muy mojada. No podía meter y sacar los dedos en el coño porque haría ruidos, así que después de mojarlos hice círculos sobre el clítoris e imagine que le comía el coño. Al rato estaba perra perdida y me tiré al monte. Le cogí la goma de la braga y comencé a bajársela a ver si despertaba y se dejaba. Berta ya estaba despierta y se iba a dejar, ya que levantó el culo para facilitarme la labor y después se abrió de piernas y me dijo: -"Pensé que no te ibas a decidir nunca." Me metí entre sus piernas y le lamí el ojete. Berta comenzó a gemir... Al follarle el ojete con la lengua echó el culo hacia atrás y jadeó cómo una perra, entre jadeos me dijo: -"¡Qué buena eres usando la lengua, jodida!" Se incorporó, se quitó el picardías y después se volvió a echar boca arriba. Al besarla encontré los labios más tiernos que había besado. Comí sus duras tetas y sentí cómo mi coño goteaba. Al bajar a su coño me encontré un lago de jugos. Estaba tan encharcada cómo yo. Nada más lamer su coño se retorció con el placer que sintió, seguí lamiendo y se corrió. Hasta siete chorritos echó aquel pequeño coño, siete chorritos de jugos espesos con sabor a ostra que me tragué con lujuria desmedida. Sus gemidos eran escandalosos, pero los ronquidos de Benito los atenuaban. Berta resultó estar hecha de fuego. Nada más acabar de correrse se abalanzó sobre mí, y dijo: -Ábrete de piernas, golfa. Hice ...