1. Casada abusada en su casa por un extraño


    Fecha: 29/06/2023, Categorías: Incesto Autor: Kiko, Fuente: CuentoRelatos

    ... dijo nada, tenía miedo de que le cayese una trompada. Acabó rasgándolo de todo y la dejó en bragas blancas y zapatillas marrones. La puso cara a la pared y le quitó los restos del vestido, el sujetador y le rompió las bragas por los dos lados, luego le abrió las piernas con sus grandes manos. Le agarró las tetas. Le lamió los dos lados de la cara, después le besó el cuello... Bajó besando y lamiendo la espalda, abrió su gordo culo con las dos manos y sin lamer le clavó la punta de la lengua en el ojete.
    
    -No, por favor, no me hagas eso.
    
    Siguió follando su culo con la lengua... Noelia se puso cachonda y su coño comenzó a lubricar. Al ratito el intruso vio que Noelia tenía el interior de sus muslos mojados, y le dijo:
    
    -Date la vuelta que te quiero comer el coño.
    
    -No, por favor -dijo dándose la vuelta-, no me hagas eso.
    
    La cogió por la cintura con su mano izquierda y comenzó a lamer su coño al tiempo que jugaba en su ojete con la yema del dedo medio de la mano derecha.
    
    Noelia, sin poder evitarlo, comenzó a gemir en bajito. Adolfo le dijo:
    
    -Me gusta que te guste.
    
    Noelia, echando la pelvis para que la lengua se apretase con su clítoris, seguía diciendo lo contrario de lo que le quería que le hiciera.
    
    -Déjame, por favor, déjame.
    
    Poco después entregó la cuchara. Le echó las manos a la cabeza al intruso, la apretó contra su coño y se corrió en su boca gimiendo en bajito. Le tembló todo el cuerpo, pero esta vez no era de miedo.
    
    Al acabar de correrse, ...
    ... el intruso, con su voz ronca, le dijo:
    
    -¿Tienes Nocilla?
    
    -Creo que no.
    
    -Pena, te iba a comer enterita. ¿Y mantequilla?
    
    No le preguntó para qué la quería, le respondió:
    
    -En la cocina.
    
    El intruso levantó la manopla, y le dijo:
    
    -¡Tira para la cocina!
    
    Noelia no esperó a que la bajara, echó a andar. Al llegar a la cocina fue a la nevera, cogió la Nocilla y la mantequilla y las puso sobre la encimera.
    
    El intruso al poner la Nocilla sobre la encimera, después de haberle dicho que creía que no la tenía, supo que quería que la comiera viva. La cogió por las axilas, la sentó en el medo la mesa, y le dijo:
    
    -Acuéstate sobre la mesa.
    
    Noelia obedeció. El intruso cogió Nocilla con un dedo y la untó en sus labios, cogió más y cubrió sus pezones y areolas, y luego hizo lo mismo con su ombligo y con su clítoris. Hecho todo esto le dijo:
    
    -Echa la lengua fuera.
    
    Al echar la lengua fuera sintió el sabor de la Nocilla. El intruso le chupó la lengua y besó sus labios. Noelia le devolvió los besos, después su lengua lamió el pezón izquierdo, lo aplastó con la lengua, lamió la areola, chupó la teta y volvió a la boca. Posó sus labios sobre los de Noelia y ya fue ella quien le comió la boca a él. Después lamió el otro pezón, lamió la otra areola, chupó la otra teta y de nuevo volvió a su boca. Lo mismo hizo al limpiar su ombligo de Nocilla. Cuando bajó al coño ya había una pequeña charca de jugos sobre la mesa. Le lamió el clítoris y mientras lo hacía la charquita ...