-
Descubriendo nuestros límites
Fecha: 05/07/2023, Categorías: Confesiones Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
Parece mentira pero cuando cruzas ciertos límites descubres un mundo totalmente nuevo. Eso es lo que nos pasó a mi mujer Laura y a mi. Nosotros somos un matrimonio con muchos años de convivencia y padres de tres hijos pequeños los cuales limitan bastante el poder hacer escapadas y dedicarnos tiempo para nosotros sólos por lo que siempre que tenemos alguna ocasión nos escapamos para cenar o pasar unas horas en la playa. Llevamos cuatro años viviendo en Canarias por motivos laborales y es una maravilla el clima que hay durante todo el año. Un día de playa como cualquier otro fué el detonante de todo. Como en otras ocasiones, fuimos a la playa nudista para pasar unas horas y luego ir a comer. Normalmente no nos gusta ir los fines de semana porque hay demasiada gente por lo que intentamos ir entre semana para estar más tranquilos y con menos multitud. Sentados en la orilla charlando de nuestro día a día vi cómo la mirada de Laura se dirijía a un chico que paseaba tranquilamente. No le dí mayor importancia hasta que cuando pasó por delante nuestra Laura intentó disimular para girarse y seguir mirandolo. Verla en esa situación me resultó muy cómica ya que habitualmente es a mi al que se le nota cuando miro a otras chicas. Laura no te cortes, mira sin problema le dije sonriendo. Ella sonrió y me dijo que el chico le llamó la atención, que estaba bastante bien físicamente pero que sólo estaba recreandose un poco. Pues aprovecha mujer, no te preocupes que nos hacemos ...
... mayor y el tiempo no se recupera. Ni idea de por qué le dije eso pero el silencio se apoderó de nostros durante un par de minutos. Al rato, y ya que fuí yo quien generó la situación le dije que sentía el comentario pero que es algo normal el mirar con deseo a otras personas. Eso no quiere decir que no quieras a tu pareja y Laura, si en algún momento deseas estar con otras personas lo veo normal y no me importaría. Ella me miró y con una pequeña sonrisa me dijo que pensaba igual. Incluso me dijo con el clásico "no te enfades con lo que te voy a decir" que en alguna ocasión ha pensado en la infidelidad ya que le gustaría sentirse deseada por otras personas. No sé si la forma en que me lo dijo, la situación, el entorno y la tranquilidad con la que estabamos hablando pero no me sentí ofendido en ningún momento. Le dí un beso cariñoso y le dije que por mi parte si no existía mentiras y engaños podía hacer lo que le apeteciera mientras no afectara a nuestra vida familiar. Cambiamos de tema pronto y seguimos con el día de playa como cualquier otro. Ya de vuelta a casa, cuando estabamos en el coche me dijo que habia estado pensando en la conversación que mantuvimos y que a ella le gustaría también que yo también aprovechara si me apetecia hacer algo. LLegamos a casa y cómo cualquier otro día, ya con los niños dando guerra en casa. A los pocos días salimos a cenar con unos amigos. A Laura le gusta bastante usar escotes y no suele usar sujedor por lo que siempre ...