1. Historia de una doble desvirgación


    Fecha: 05/07/2023, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Quique., Fuente: CuentoRelatos

    ... sabor a sangre. Cuando se la metí dudaba que fuera virgen pero ahora estaba seguro de que lo era y de que la acababa de desvirgar. Seguí comiendo su coño, lamiendo donde había que lamer, chupando donde había que chupar y metiendo y sacando la lengua cuando correspondía y donde correspondía, hasta que me dijo:
    
    -Uy, uy, uyuyuy que me corro otra vez. ¡¡Me corro!!
    
    Se corrió retorciéndose y jadeando cómo una perrita.
    
    Al acabar de gozar me cogió la cabeza con las dos manos, llevó mi boca a su boca y nos dimos un beso con lengua, largo, muy largo, luego me dijo:
    
    -Acaba de desvirgarme.
    
    Le metí la cabeza de la polla y volvió a quejarse.
    
    -Duele.
    
    Le pregunté:
    
    -¿Probamos en el culo a ver qué tal?
    
    Me miró con cara de sorprendida y me preguntó:
    
    -¿Quieres desvirgarme también el culo?
    
    -Si te animas...
    
    Bibiana no se amilanó.
    
    -Prueba.
    
    Se la froté en el ojete, le metí la puntita y puso el grito en el cielo.
    
    -¡¡Sácala!!
    
    Se la saqué del culo y se la froté en las areolas de sus pequeñas tetas y le pasé el meato por los pezones, pezones que estaban duros y erectos, luego le dije:
    
    -Sube tú y has lo que quieras.
    
    Me di la vuelta, subió, cogió la polla y la frotó en el coño, después empujó con el culo y volvió a meter la cabeza. Me besó, metió su pequeña lengua en mi boca y la fue metiendo y sacando muy lentamente. Cada vez que entraba un poquito más me mordía el labio inferior. No paró de meter y sacar hasta que la polla llegó al fondo. Tiempo ...
    ... después ya la disfrutaba, ya que la polla entraba y salía de su coñito apretada, pero muy engrasada. Cuando sus gemidos anunciaban un inminente orgasmo le acaricié el ojete con la yema de mi dedo medio. Sentí cómo se abría y cerraba. Lamí el dedo y la metí la mitad dentro del culo. Su esfínter lo apretó, su vagina apretó mi polla y la encharcó con una inmensa corrida. Su placer fue tan grande que se desmayó.
    
    Al acabar de correrse le di la vuelta, la puse boca arriba sobre la cama y esperé a que recuperara el conocimiento. No tardó mucho en abrir los ojos y decirme:
    
    -¡Fue increíble!
    
    Mi polla se había puesto morcillona. Bibiana al verla me la volvió a chupar y en nada la puso dura. Volvió a subir encima de mí. Durante unos diez minutos se movió muy despacito, me dio picos. Luego la fue metiendo y sacando centímetro a centímetro. Al final la sacaba hasta la puntita y la volvía a meter cada vez más aprisa. Nos mirábamos en silencio, yo veía a una belleza, ella sabría lo que veía. Viera lo que viera dejó de verlo cuando los ojos se le cerraron y dijo:
    
    -Sabía que contigo sería mágico. ¡Me derritooo!
    
    Se corrió de nuevo, esta vez con su lengua en mi boca y sacudiéndose con fuerza.
    
    Al acabar de correrse, le di la vuelta. Bibiana ya estaba desatada, me preguntó:
    
    -¿Probamos en el culo?
    
    -Te va a doler.
    
    -También me dolía al desvirgarme el coño y después fue genial.
    
    No le iba a decir que no. Además aún no me corriera y su culo era un sitio sin peligro para ...