1. Cogiendo en el hotel con mi Sugar Daddy


    Fecha: 06/07/2023, Categorías: Confesiones Autor: lorenasanchez02, Fuente: CuentoRelatos

    En esta ocasión les tengo una anécdota sobre mi viaje a Mazatlán con mi Sugar Daddy de nombre Omar. Él es un señor de 52 años, honestamente no es muy guapo, tiene algo de panza, mide aproximadamente 1.77; de igual forma es alto para mí, piel clara y tiene principios de calvicie, ah y casi lo olvido, es casado. Pero, a pesar de eso, me dejo coger por él, ¿el motivo? Es mi Suggar Daddy. Para entender esta historia debo decir que hace más de un año que él es mi sugar, esto a partir de que lo conocí en un antro al que me gusta asistir, casualmente, él es el dueño de tal lugar.
    
    Después de conocerlo e invitarme a mí y a mis amigas la bebida, me pidió mi celular, después de eso continuamos con una relación donde él me daba regalos, me invitaba a fiestas y a algunos viajes, a cambio de ofrecerle mi cuerpo. Si gustan después les cuento cómo fue la primera vez que cogí con él.
    
    Lo que les voy a contar a continuación sucedió en abril del año pasado, él me invitó a Mazatlán, debo confesar que es una de mis playas favoritas de México, por lo tanto, no dudé y de inmediato acepté.
    
    Para que mi mamá y mi padrastro no sospecharan que iba a ir a con un señor mucho más grande que yo, les dije la mentira que iría con mis amigas de la universidad.
    
    Él día que viajamos yo me fui primero a casa de mi mejor amiga, diciendo que de ahí nos iríamos al aeropuerto, lo cual era mentira. Él llegó en su camioneta.
    
    Ese día yo vestía un top "bandeau" blanco, un short muy corto del mismo color y ...
    ... tennis. En general iba muy cómoda y lista para coger.
    
    Al verme no dudó en decirme: “Que buena te ves, chiquita”. En seguida me dio un beso prolongado en la boca.
    
    Después, le respondí: “Yo siempre, papi”.
    
    Al sentarme en el asiento del copiloto él puso su mano para que me sentara sobre ella.
    
    Yo reí y, sin dudarlo, me senté.
    
    -Que rico culito. -Dijo Omar, apretando mi culo.
    
    Después, sacó su mano, la olió, diciendo:
    
    -Siempre huele tan rico. -Luego encendió la camioneta y nos dirigimos al aeropuerto.
    
    El viaje no fue tan largo, al llegar solicitó un Uber, inmediatamente sentí como los guardias del aeropuerto nos miraban, no sé si por la diferencia de edad, o porque al no traer brasier los pezones se me notaban. Las miradas de la gente se intensificaron al llegar al hotel el cual es uno muy reconocido en México, incluso hay una canción norteña que lo menciona. Había muchos "gringos" que se fijaban en mí. Al llegar al hotel él me ayudó a bajar del Uber, me dio una nalgada y me tomó por la cintura. Yo le dije: “Como eres cabrón”. Dándole un beso en la mejilla.
    
    Ya en el cuarto, después de darle la "propina" al chico que nos ayudó con las maletas, Omar le preguntó: “Oye cabrón, ¿está buena mi novia?”. El chico nervioso me observó adentro del cuarto y, sin saber cómo responder, le dijo: “No lo sé, señor”.
    
    -No seas mentiroso. -Le respondió Omar.
    
    El chico, soltando una risa nerviosa y sin dejar de verme, dijo: “Pues la verdad sí, señor”.
    
    Omar: Esta bien ...
«1234...»