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Mi odiosa hermanastra (Parte 4)
Fecha: 08/07/2023, Categorías: Incesto Autor: Gabriel B, Fuente: CuentoRelatos
... Tendría la barba frondosa, y un look tirando a hípster. ¿Qué haría con Florencia? Ella me había contado que él parecía sólo interesado en su cuerpo. Y no lo culpaba. A mí me pasaba lo mismo ¿O había algo más y todavía no me daba cuenta? Seguro besaría su culo. Seguro los estrujaría. Quizás hasta lo mordería, pero solo una o dos veces, porque a Florencia no le gustaba que se ensañen mucho con sus glúteos. ¿O con él haría más concesiones? Después de todo, él era el hombre que realmente quería. Yo sólo fui una diversión pasajera (Que llorón, por favor) Quizás hasta se dejaría penetrar por atrás, todo con tal de retenerlo, de convencerlo de que ninguna mujer lo complacería como ella. Entré a casa, imaginando que mientras yo caminaba hacia mi cuarto, Florencia estaría gimiendo de placer mientras era perforada una y otra vez por el profesor. Fui al baño para darme una ducha de agua fría. La luz estaba encendida, cosa que me extrañó. Abrí completamente la puerta y me encontré con Florencia, quien estaba completamente desnuda, a punto de meterse en la ducha. Se escultural cuerpo se veía deslumbrante al estar sin ninguna prenda encima. Pero, aunque no pude evitar clavarle los ojos al tremendo orto que porta mi hermanastra, también noté el semblante triste de su cara. Sus ojos estaban rojos, por lo que supuse que había llorado (Todo un detective ) . Al principio, al verse completamente expuesta frente a mi mirada, Florencia pareció sorprendida y algo ...
... disgustada. Pero después de un segundo, tal vez recordando todas las cosas que habíamos echo en la cama, su expresión cambió por una con la que quería demostrar dignidad. - No me digas nada, no quiero hablar. -dijo Florencia. No dije nada. Después de un tiempo me enteraría de que su profesor la dejó plantada, porque su mujer se había dado cuenta de que estaba tramando algo extraño. Me desvestí al toque, y me metí en la ducha con ella. -¿Quién te invitó a meterte? - dijo Florencia. -Yo venía a bañarme, y vos se supone que no estabas en casa, así que si no te gusta, dejame terminar y volvé después. - contesté. -Qué bobo. A veces parece que tenés cinco años. -Perdón señora madurez, pero no estoy de humor para tus agresiones. ¿Te vas o te quedás? Como estaba detrás de ella, me tuve que estirar para abrir la llave de la ducha. Mi pene, asombrosamente todavía flácido, rozó la rígida piel de sus glúteos. El agua tibia cayó sobre el cuerpo de Florencia. No dijo nada. Se quedó ahí. llevó sus manos al cabello y los frotó, hasta que quedaron completamente empapados. -Tomá -dijo, entregándome el Jabón, mientras se ponía shampoo en el pelo. Enseguida la espuma blanca se deslizó por toda la perfección de su ser (pintó el poeta, me está empezando a gustar). El agua llegaba a mí, salpicándome. No estaba tan mojado, así que preferí empezar a ayudarla a bañarse a ella primero. Apoyé el jabón en su espalda y comencé a frotarlo. Se dio vuelta y me clavó sus ojos ...