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Desvirgando a un casado (Parte 2)
Fecha: 13/07/2023, Categorías: Gays Autor: Hombrecaliente, Fuente: CuentoRelatos
... Llegamos con una calentura que no dábamos más de solo imaginar que podíamos estar solos y con tiempo, aunque confieso que me excitaba el morbo de coger en la misma cama en la que coge a su mujer. A la vez, me ponía nervioso la situación porque pudiera complicarlo de alguna manera. A pesar de lo que ya habíamos vivido, comenzamos tímidamente, creo que se le cruzarían muchos pensamientos por la cabeza como a mí. Nos deshicimos en besos y caricias en un sillón, tomamos algo y nos fuimos a la cama ya completamente en bolas. Le pregunté si se animaba a otra posición aprovechando la comodidad de la cama y me acomodé para explicarle como cogerme de espaldas, lo cerque con mis piernas sobre su cintura y después con las piernas al hombro. Su pija entró completamente haciéndome gritar de placer: - ¡Así mi papi, culeame, coge a tu pendejo!!! Jadeaba y susurraba: - ¡Qué guacho, qué cabrón, estás riquísimo!! ¡Cómo me calentás! Se alejaba un poco y se quedaba mirando cómo me culeaba, mirando su pija entrar y salir de mi orto. Pasaba sus manos a lo largo de su pija y mi raya. Lo veía gozar y sentía satisfacción por lograrlo. Sacaba la pija casi por completo y volvía a mandármela a fondo. Después de darme su leche, nos quedamos abrazados y charlando, por ratos casi dormidos. Cuando habíamos comenzado a franelear y nuevamente estábamos con una erección, le pregunté si se animaba a que lo penetrara o que lo puerteara aunque sea, hasta donde quisiera llegar. Quedamos en que lo ...
... intentaría y que me iba a decir cuando frenar, le dije que si no estaba listo para eso estaba todo bien. Ya me había contado que estaba entre sus fantasías y eso me habilitó a preguntar. Lo dejé acostado sobre su espalda y levanté su cuerpo desde la cintura con una almohada. Me acosté con mi cabeza entre sus piernas y las levanté para dejar a mi disposición su culo. Jugué suavemente con mis dedos y mi boca en su lindo ojete, lo succioné, lo rodeaba con mi lengua y luego se la metía, lubricando toda la zona con mi saliva. Le gustaba y estaba bien excitado, bastante dilatado para ser la primera vez y por lo nervioso que lo notaba. Me arrodille frente a él, lo tomé de la cintura y levante sus piernas: - ¡Así, despacito papi! ¡Sentíme! ¡Gózalo! Me puse un forro y apoyé mi garcha en su orto. Suspiró. Acaricié su pecho, Me incline y lo besé. Volví a empujar y mi glande comenzó a entrar en su divino agujero. Fui despacio, lentamente hasta que estaba totalmente adentro, siempre preguntándole si estaba bien. Él asentía con su cabeza y una caricia en mis manos. Me estiré para alcanzar su boca y comérsela, permitiéndome sentirlo con todo el cuerpo y moverme un poquito más fuerte. Los dos totalmente excitados ante tal experiencia. Lo sentía gemir y me enloquecía, la imagen de mi verga entrando por primera vez en su cuerpo virgen de machos me encendía y me enfocaba en lograr su gozo como mi mayor placer. Seguí cogiéndolo lentamente, siempre en la misma posición y acariciando su pija. ...