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La primera vez que me rompieron el orto
Fecha: 15/07/2023, Categorías: Gays Autor: Pardo, Fuente: CuentoRelatos
... tenía un auto gris oscuro. No veía a nadie. Fui a comprar forros al negocio que está en la estación y me volví a mi auto. Cuando me subo, un auto gris oscuro se estaciona a mi lado y abre la puerta del acompañante. "Subí", me dijo un tipo desde adentro que no alcanzaba a ver bien, ya que era polarizado y tenía lentes oscuros. Me subí a su auto, me habló muy poco, y nos fuimos al hotel. Yo estaba muy nervioso. No lo miré mucho, ni a la cara ni el cuerpo. No me atrajo de primera, esa es la verdad. Me dio un aspecto de que no se bañaba por el pelo, que lo llevaba un poco largo y parecía grasiento. Recorrió un camino que yo no conocía, poco transitado, y aparecimos en la entrada del Telo. Yo nunca había pisado un Telo, no sabía cómo era por dentro ni qué se hacía al llegar. "Agachate" me dijo, "que no te vean". Pidió una habitación (yo escuchaba, no veía nada porque estaba recostado en el asiento) Pasamos la administración. Estacionó el auto. "Listo", me dijo. Y se bajó. Entramos a la habitación... medio oscura, aspecto de lugar poco higiénico, el tipo que no me excitaba demasiado... Encima me quiere chantar un beso... "Sin besos" le dije. No sabía si irme al carajo o quedarme. Y bueno, me dije, si esto es lo que querías, acá está. Al menos era cierto lo del 1,70 m. Le pedí que me dejara desvestirlo. Porque yo quería tocarlo. Quería tocar el cuerpo de un macho, para ver qué se sentía, qué sentía él cuando yo lo disfrutara. Y lo comencé a ...
... desvestir. Tenía una espalda muy ancha, y una cintura pequeña. Pero estaba gordo. Medio fofo. Le saqué toda la parte de arriba, lo toqué, lo disfruté. Acaricié sus manos, excelentes manos, dedos gordos venosos. Toqué sus brazos, que mostraban que se ejercitaba pero no tanto. Le toqué la espalda y la cabeza, pero no me excitaba... Le tocaba la cola, linda cola, chiquita. Le pasaba la mano por la pija, por encima de la ropa. No mentía. Tenía una linda pija. A él le calentaba eso. En un momento lo puse de cara contra la pared y mientras lo tocaba le apoyaba mi pija en su culo. Y le gustaba. A mi me excitaba apoyar a un macho, mucho, pero no es lo que quería. Porque yo quería un macho. Y le pasaba mis manos por sus brazos hasta llegar a sus manos. Qué lindas manos, de macho, y con anillo de casado. Se dio vuelta, me agaché, le saqué el cinto, le bajé el cierre del pantalón. Me restregó la pija aún bajo su bóxer por la cara. No me hablaba. Yo hubiera esperado que me dijera "ahora te vas a comer una linda pija, te voy a meter la pija por la boca y te la voy a sacar por el culo". Pero no. Se la saqué. Y me encantó. Una pija sin la capucha, hermosa, gorda, de esos 19 cm que me había dicho, recta, venosa. No lo podía creer. La tenía ahí. Tanto desear una pija como esa durante tantos años. Y la comencé a chupar. Qué placer sentir en mis labios la textura de esa cabeza. De pasarle la lengua y sentir esa suavidad. No tenía olor a nada. Un tipo seguramente recién bañado. La ...