1. Aquella noche me hizo suyo, Mustafá, el marroquí


    Fecha: 18/07/2023, Categorías: Gays Autor: danisampedro91, Fuente: CuentoRelatos

    ... Cogió su polla con la mano, y mientras yo me volvía a sentar sobre su regazo, colocó su verga en la entrada a mi ano, y mientras me iba sentando, me iba introduciendo de nuevo su enorme verga en mis entrañas, haciéndome suyo por segunda vez en la noche.
    
    ¡Ohhh! ¡ohhh ooohhh! Gemía notando como aquella polla se iba introduciendo de nuevo en mí.
    
    Una vez me tenía de nuevo ensartado, sin dejar que me moviera, empezó a morderme el cuello, haciéndome dar chillidos de placer. Yo al no poder levantarme, movía mi culito sentado sobre su regazo, haciendo que su polla se fuese deslizando por dentro de mi culo.
    
    Mi culito quería polla, necesitaba ser follado y que lo volviesen a preñar de leche. Estaba que ardía de caliente que lo tenía.
    
    Ya llevábamos un buen rato follando, sudábamos por todos los poros de nuestro cuerpo, y el olor a sexo y semen, invadía toda la caseta. Se escuchaban nuestros jadeos y el chof chof chof, de su polla entrando en mi culito. Yo me sujetaba a sus hombros, mientras el moro me mordía el cuello, hombro y pezones, mientras yo me movía ensartando una y otra vez la enorme polla de aquel marroquí que tan feliz me estaba haciendo aquella noche, dándome por el culo haciéndome suyo.
    
    Esta vez si que no pude aguantar más, y fui el primero en correrme. De pronto noté como mi pobre polla empezaba a hincharse, y una corriente que subía de mis huevos, llegaba hasta la punta de mi polla, empezando a escupir semen.
    
    ¡Ohhh! Me corro, me corro, ¡ooohhh me ...
    ... corro! Gritaba largando 5 largos trallazos de leche, embarrando todo el pecho y abdomen del moro.
    
    Dios, estaba exhausto, tenía los ojos en blanco, sudaba por todas partes, mordía mi labio inferior de tanto gusto que estaba sintiendo, mientras el cabrón del moro, sujetándome con sus manos por mi cintura, gruñía mientras seguía dándome por el culo haciéndome su mujercita.
    
    No tardó mucho en empezar a preñarme de nuevo el culo el muy hijo de puta. Noté como se hinchaba su glande y dando unos fuertes gruñidos, mientras me mordía el hombro y con sus manos me movía a toda velocidad agarrándome por la cintura, levantándome como si fuese un muñeco, empezó a eyacular dentro de mí dejándome preñado de nuevo.
    
    ¡Ohhh! Me corro, me corro, ¡ooohhh que gusto! ¡ooohhh que gusto! Gritaba Mustafá, soltando todo su esperma dentro de mi culito.
    
    Los 2 sudábamos como si estuviéramos en una sauna. El muy cabrón me había sodomizado aquella noche, dándome 2 veces por el culo, haciéndome suyo, aquella noche fui la mujercita del marroquí que tanto me había perturbado cuando por la mañana había visitado la feria de artesanía.
    
    Poco a poco nos fuimos recuperando, hasta que la respiración se hubo normalizado. Los 2 habíamos quedado exhaustos de la tremenda follada que habíamos mantenido en aquella caseta de la feria de artesanía.
    
    Mustafá había conseguido lo que quería, me hizo suyo, hizo que me entregase a él y que fuese por esa noche su mujercita.
    
    Podéis escribirme a:
    
    [email protected] 
«12...4567»