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Mi prima se viste de novia (Capítulo 18)
Fecha: 18/07/2023, Categorías: Incesto Autor: Usuario PsyExA, Fuente: CuentoRelatos
... culeada que le estaba dando, acabó al instante. Un orgasmo que parecía no terminar nunca. Y de sólo oírla gemir como la putita que era, y ahora solo para mí, acabé también yo. -Vení a ponerme el pito en la boca –me pidió después.- Así sigo viendo el video. Así lo hice, y recibiendo el calor de su saliva y las caricias de su lengua, dejé a mi verga que se achique y crezca cuando quiera. Que haga la suya. Y mi prima también. Se hizo dos pajas más, me pajeo para tomarse la leche una vez, amagó con tocarse al menos cinco o seis más; pero cuando terminó el video se puso de pie y como si se habría olvidado del dolor del culo, dio dos saltos de entusiasmo. Al verla volví a recordar al pibito con sus figuritas, pero me cortó a la mitad, porque otra vez cayó sobre el colchón al sentir un nuevo puntazo en la cola. Pero esta vez no había arruinado ni un poco su humor. -¡La mejor fiesta de todas! –exclamó cuando dejó de besarme. Contenta por ser tan trola.– Decime que guardaste la leche. –me dijo al final. Le contesté que sí. Que se quede tranquila. Fui a buscar la tanda de preservativos usados con semen enfriándose en su interior y los tiré a su lado, sobre el colchón. Al ver la cantidad no se intimidó. Se sentó como un chinito, con cuidado de no provocarse dolor extra y uno a uno los empezó a vaciar con su boca. -Llegó el delivery del lechero –dijo al empezar a gemir otra vez, mezclando su excitación con sonidos de satisfacción por la cena que estaba comiendo.– El ...
... pedido para la lechera. La come leche de tu prima, hoy se empacha. Aunque tenía muchos, no quería desperdiciar nada: cuando no podía exprimir más con sus dedos, daba vuelta el forro y se lo ponía entero en la boca para sacarlos completamente limpios. Uno tras otro. Casi hipnotizada. Sin importarle nada. Comiendo guasca ajena como si fuese su plato favorito. Verla así me dio otra descarga eléctrica en el cerebro. De vez en cuando me miraba poniendo cara de petera. De tragaleche ofreciendo un show en concha para su primo. Lo disfrutaba tanto que no sabía del todo si lo hacía para calentarme a mí o porque ella no daba más de tanta perversión que habíamos vivido en unos cuantos días. La escena era absolutamente morbosa. Esta vez se había tragado más esperma junta que nunca en su vida, pero ni una arcada le escuché soltar. Cuando sacaba el forro que saboreaba en la boca, del lado donde había estado la verga, cerraba los ojos presa de su adicción. Lo dejaba a un costado, en la pilita de los “limpios” y vaciaba el próximo, para luego darlo vuelta y mandárselo a la boca. -¡Qué rica es la leche viejita! –Decía de vez en cuando.- ¡Esta chele era para la mujer, no para la nena! –decía sino. Siempre seguido de un “mmm”, o un “ahj” como si se estuviese refrescando. Sin duda alguna, sentir ardor en la cola, comerse la chele del forro, haberse visto siendo usada y abusada por tantos hombres casados, le descargaba la misma electricidad que a mí. Yo la miraba apoyado desde el ...