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Viuda reciente, madre caliente (Parte 1)
Fecha: 19/07/2023, Categorías: Incesto Autor: Azalais, Fuente: CuentoRelatos
... mi coño, mientras acariciaba mí clítoris, mientras sollozaba de gusto, pidiendo un hombre que me consolara. Mario entró sin llamar al escuchar mis fuertes gemidos de placer, — Mamá... ¿qué te pasa, qué estás haciendo? Al oírlo saqué el dedo de mi coño, toda sonrojada y molesta con él por entrar así sin llamar. —Ah... ah... ¡¡Mario!! Tú no puedes entrar así en mí alcoba, tesoro ¿cuántas veces tengo que decírtelo? —Oí algo y pensé no te encontrabas bien, por eso entré así. Al fijar mis ojos en la toalla atada a su cintura, descubrí que me había estado expiando, mientras metía mi dedo en el coño. El bulto debajo de la toalla era de escándalo, excitándome más el descubrir que me había estado expiando el muy atrevido, igual que yo le había expiado. —No estoy bien Mario, no estoy bien tesoro, desde la muerte de tu padre me siento estresada y sola, nerviosa por todo... —Mamá échate en la cama ven así, relájate ya verás que bien. —Gracias tesoro, si no te tuviera a ti cariño, no sé qué haría. Mario masajeó mis muslos, subiendo sus manos con desparpajo, subiéndome la falda hasta el borde de mis bragas, para poder masajearme sin nada que le molestara. —Eres una señora bella y hermosa mamá, una gran señora muy atractiva. —Gracias cariño, pero solo soy una señora madura, con un hijo, que siempre serás mi hijo pequeño, cariño. Las manos de Mario, me acariciaban los muslos más cerca de las bragas a cada instante, notándome más excitada por como mi ...
... hijo me acariciaba. —Oh... oh... Mario que bien me das el masaje mí bebé. —No mamá yo no soy ya un bebé, soy un hombre. —Para mí serás siempre mi bebé tesoro. —No mamá mira... Diciendo esto Mario me cogió la mano llevándola hasta el enorme bulto debajo de la toalla, haciendo que le agarrara la polla, que estaba cómo una piedra de dura. Al tenerla en mí mano, noté como se humedecía más mí caliente coño, pareciéndome más gruesa al tenerla entre mis dedos. —Mira mamá cómo soy un hombre, agárrala así, siente lo dura que me la has puesto. —No... Mario... no, soy tu madre... oh... no me hagas esto... oh... Mario... oh... no puedo soy tu madre... oh. —Así siente lo dura y gruesa que esta por ti, eso es sí mueve la mano... oh... sí... mamá... eso es. —Mario no me hagas esto... oh... oh no puedo... mmm... no puedo cariño. Más excitada a cada instante agarré la polla de mi hijo, sintiendo cómo se ponía más dura entre mis dedos, oponiéndome menos cada vez. Mi hijo al ver que me oponía menos a cada momento, y sintiendo cómo yo le agarraba la polla con más deseo, se envalentonó manoseándome todo el coño, dándose cuenta de cómo estaba de húmedo y abierto, sin parar de soltar jugos. Sin perder tiempo, me cogió con fuerza del pelo, pasándome la polla por mis labios, obligándome a que le comiera la polla, y le lamiera los huevos, que eran enormes y muy peludos. —Toma mí polla mamá eso es, cométela toda así... mmm toda hasta el fondo, ooohhh... ooohhh... ...