1. Encuentro en un café


    Fecha: 21/07/2023, Categorías: Gays Autor: Tani98, Fuente: CuentoRelatos

    ... quiere más. A mi la verdad no me hubiera importado intentar algo un poco más serio, pero no ha surgido.
    
    —A lo mejor yo soy el amor de tu vida— bromeé.
    
    —Tal vez— rio él.
    
    —Yo descubrí que me gustaban los chicos en la universidad. En la residencia de estudiantes conocí a un chico un año menor que yo, que me gustaba muchísimo. Me quedé bastante pillado por él, pero nunca pasó nada porque no se lo dije, a pesar de que estoy seguro de que era gay.
    
    —Qué lástima, ¿no?— la mirada de Carlos era sincera, era un chico sensible.
    
    —Pues sí, me he arrepentido toda la vida— confesé—. Además he de confesarte, que nunca antes he estado con un chico, esta es la primera vez...
    
    —No jodas...— exclamó sorprendido, y ahora sí, los de la mesa de al lado se giraron para mirar que pasaba.
    
    —Espero que no sea un problema...— le susurré, mientras los vecinos volvían a lo suyo.
    
    —No, es sólo que no me lo esperaba. Será un placer ser el primero, jajaja. Tendré cuidado contigo— dijo paternal.
    
    —Gracias —dije, y en ese momento nos quedamos callados unos segundos mirándonos. No fue un silencio incomodo, pero si extraño.
    
    —Bueno— dije yo— entonces ¿qué? ¿Follamos o no?— murmuré.
    
    —Caray que directo... — rio cortado.
    
    —Es que no te veo muy echado para alante, y veo que vamos a estar aquí toda la tarde jajaja.— le pinché.
    
    —Bueno, pero antes dime,... ¿qué vas a hacerme?— preguntó con una sonrisa traviesa.
    
    —¡Ah!, que quieres un anticipo... No creo que le convenga a un tipo ...
    ... tímido como tú levantarse en medio de una cafetería llena de gente, con una tremenda erección, o, peor aún, con los pantalones mojados.
    
    —¡Vaya fanfarrón!— dijo con presunta indignación— ¿crees que tu relato es tan excitante, como para conseguir eso?
    
    —¿Que te apuestas?— dije seguro de mi mismo.
    
    —Dejaré que me hagas lo que quieras... — soltó.— Lo que quieras...
    
    —Tú lo has querido— dije— Iremos a tu casa. Mientras subimos por el ascensor, quizás te acaricie el brazo o, quien sabe, tal vez el cuello. Abrirás la puerta de casa atropelladamente y me ofrecerás algo de beber, y yo te diré que lo único que quiero beberme es tu polla. Te empezaré a besar el cuello, recorriéndolo con la lengua de arriba abajo, entreteniéndome en el lóbulo de tu oreja cuando pase cerca. Se te erizará el bello de los brazos cuando te toque la espalda por debajo de la camisa. Te iré empujando hacia la habitación mientras te quito la camisa, botón a botón.— me detuve en mi relato y le acaricié la mano que tenía junto a su bebida. Tragó saliva.— Te quitaré la camisa y empezaré a deslizar mi lengua por todo tu torso, lamiendo tus duros pezones, mientras mi mano se acerca lentamente a tu paquete, y empieza a palpar el pene que pide a gritos ser liberado. Tú gemirás levemente. Desabrocharé el botón de tu pantalón y bajaré la cremallera, para luego liberar tu deliciosa polla de la prisión de los bóxer que llevas puestos. Comenzaré a frotarla con suavidad mientras mi boca ya se encuentra a la altura de tu ...