1. Introducción al exhibicionismo y más


    Fecha: 26/07/2023, Categorías: Confesiones Autor: chango, Fuente: CuentoRelatos

    ... totalidad, cuando me sentaba, mi tanga siempre estuvo a la vista de quien estuviera presente y no he de negar que me causaba una inmensa excitación que humedecía la tela haciéndola aún más transparente dejando a la vista el vello púbico y mis labios vaginales, la mayoría del tiempo mi esposo me abrazaba y tocaba de manera poco discreta y si muy morbosa ante la mirada lujuriosa de nuestros compañeros, mis tetas siempre con los pezones erectos no quedaban exentas de las miradas de todos, pues las tengo muy grandes y al no traer bra se me bambolean de una manera bastante sugerente.
    
    Pasaron varias horas departiendo, cantando e incluso hubo un rato en que bailamos, al ser la única mujer entre más de diez hombres, termine bastante exhausta, fui observada, admirada y tocada por todos lados, en esa ocasión nadie taco más debajo de la ropa, pero si fui objeto de una constate atención y caricias de parte de todos, cuando se marcharon, mi esposo y yo tuvimos una sesión de sexo como nunca la habíamos experimentado, yo estaba llena de sentimientos encontrados, culpa, deseo lujuria, fantaseando ser poseída por todos nuestros amigos y compañeros de trabajo, incluso siendo infiel a mi marido en su presencia. Siento que si se hubiera dado el caso, en ese momento hubiera permitido que mi hicieran lo que quisieran y más recordando la sensación de las erecciones que sentía cuando se me repegaban al bailar, o los roces poco discretos a mis tetas y nalgas que con el pretexto del baile ...
    ... recibía a entera satisfacción.
    
    Después de ese fin de semana, tocaba enfrentar una realidad; dar la cara a mis compañeros quienes fueron testigos por primera vez que dentro de la mujer en uniforme industrial que hasta entonces conocían. Había una totalmente diferente, que ni yo misma conocía y que por accidente o por locura de mi marido y mía también despertó y se manifestó en todo su esplendor.
    
    Al principio de mi parte experimentaba mucha vergüenza y más al ver como todos hablaban en vos baja, lanzando miradas mal disimuladas a mi persona y una especie de risas burlonas. Pero con paso de los días la tensión fue bajando y todo volvió a una aparente normalidad.
    
    Entre mi marido y yo no tocamos el tema, pero si notamos que durante muchos días nuestros encuentros íntimos eran diferentes, eran mucho más candentes que los que comúnmente teníamos.
    
    Y sucedió que 2 semanas después de la primera experiencia, mi querido esposo organizo una reunión parecida a la primera teniendo como invitados a más de diez compañeros, de mi parte no hubo mucha resistencia y me acoplé a los deseos de mi marido, y me convertí en anfitriona de amigos y compañeros de nuestro trabajo, siempre con el atuendo con el que el fetichista de mi marido se excita y gusta compartir con nuestros amigos y compañeros.
    
    Con el tiempo las reuniones se hicieron costumbre, pero con la modalidad que mi esposo me pedía que ya no usara ropa interior y mostrara mis encantos con orgullo, solo que sucedió lo que tenía que ...