1. La dulce entrega


    Fecha: 31/07/2023, Categorías: Incesto Autor: ruviotlo, Fuente: CuentoRelatos

    Mi nombre es... ¿para qué te lo voy a decir?, los dos sabemos que no te voy a decir mi nombre verdadero, así que, imagina el nombre que más te guste.
    
    El relato que voy a contar se remonta al tiempo de cuando tenía 18 años, no quiere decir que esa sea mi edad actualmente, solo puedo decir que marcó mi vida para siempre y lo guardo entre los recuerdos más agradables y excitantes de mi vida.
    
    Siempre la relación con mi padre fue estupenda, no dudo que era un hombre al que había que respetar y obedecer, pero siempre conmigo fue cariñoso y su mirada reflejaba una ternura y un amor que no he visto en nadie más.
    
    Puedo decir que no era un hombre corpulento, tenía un cuerpo dentro de la media, no era gordo ni delgado, tenía fuerza y a la vez era débil, es difícil poder unir esos términos, pero mi padre los albergaba de una manera totalmente armoniosa, también me demostró amor incondicional a cada instante, respetaba mi manera de pensar y me corregía como todo padre pero de una forma muy dulce, siempre fue de mente abierta, aceptaba los cambios de generaciones y estaba siempre pendiente de todos los detalles que mis inquietudes de niña-adolescente-adulta mostrasen para poder aceptarlas, entenderlas y adaptarse a ellas, cabe decir que tal vez yo vea estas características bajo mi perspectiva.
    
    Corrían tiempos de verano, con un calor sofocante, yo estaba en pleno apogeo sexual, aún era virgen, pero por dentro sentía la necesidad de sexo, me envolvía la curiosidad, me masturbaba ...
    ... continuamente, pero aun así no era suficiente, quería sentir otro cuerpo al lado mío, alguien que me hiciera sentir mujer, alguien a quien palpar, acariciar, besar, alguien que me tocara, que me deseara, en fin, todo aquello que mueve la atracción entre las personas.
    
    Como todo hijo que se precie, no faltaba el deseo del progenitor del sexo opuesto, el ejemplo de madurez sexual, el complejo de Edipo que llaman, el deseo por el padre/madre, en este caso mi padre me gustaba muchísimo, cuando estaba en casa con camisetas y pantalones cortos simplemente lo miraba e intentaba imaginármelo desnudo, en una ocasión cuando era pequeña le vi orinando en el baño con la puerta abierta, cuando vi su miembro en ese momento me pareció algo excesivamente grande y eso que se encontraba en reposo, puede ser también que la memoria me jugase malas pasadas y simplemente a los ojos de una niña esa imagen haya sido desproporcionada.
    
    Muchas veces, al masturbarme, no podía dejar de pensar en él y su aparato, mezclando imágenes guardadas en mi memoria y fantasías que iba recreando a medida que crecía.
    
    Recuerdo que el día en cuestión era miércoles, lo sé porque papá esos días salía más temprano del trabajo, llegaba a casa, aunque teníamos bañera el acostumbraba ducharse y se ponía a ver la televisión en la sala, a veces yo lo acompañaba viendo cualquier tontería que pusieran, otras veces me quedaba en el cuarto haciendo deberes o en internet, ese día en particular hacía un calor inaguantable, ...
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