1. El taller de mi suegro


    Fecha: 31/07/2023, Categorías: Incesto Autor: Manpaz, Fuente: CuentoRelatos

    El día de mi 18 cumpleaños tuve una doble celebración, por el mediodía con mis padres y hermanos y por la noche con mi novio y sus padres. Cuando terminamos está última, el padre de mi novio se ofreció a llevarme a casa, ya que vivo a unos 10 kilómetros de distancia.
    
    Una vez en el coche y ya alejados de la vivienda, mi suegro, que tiene 42 años me sorprendió diciendo "¿el soso de mi hijo no te ha follado hoy?". Yo no sabía que contestar y entonces él me miró y se puso a reírse y me dijo "vamos a parar en ese terreno oscuro y soplas una buena vela gorda". Yo no sabía todavía qué decir cuando él paró el coche en el lugar que había dicho y me preguntó si quería o no.
    
    Yo, la verdad es que estaba como hipnotizada pero le pregunté si su hijo se enteraría y él dijo que lógicamente no. "Venga, vamos" le contesté y tras ello le advertí que iba a ser la primera mamada de mi vida. "Realmente mi hijo es soso" dijo riéndose mientras se bajaba el pantalón y los bóxer y dejaba al descubierto un enorme pene todavía flácido rodeado de una espesa mata de pelo.
    
    "Venga zorra, chúpamela" me dijo y como si esa fuera la señal convenida yo agaché mi cabeza y me introduje la polla en la boca y ésta empezó a ponerse dura y a alcanzar un tamaño considerable. Yo chupaba tal y como había visto hacer en algunas películas porno y no debía hacerlo muy mal pues mi suegro gemía de placer y a los pocos minutos anunció que iba a correrse.
    
    Yo fui a sacar la polla de mi boca y apartarme, pero él me ...
    ... dijo "qué haces guarra, eso se traga". Al tiempo me sujetaba la cabeza para que no pudiera apartarla, yo le hice un gesto de que no era necesario y me soltó en el momento que un gran chorro de espesa leche caliente entraba en mi boca y yo me la iba tragando.
    
    Mi suegro me dijo que quería follarme, pero que si nos entreteníamos más alguien podía sospechar. "Así que mañana faltas a clase y te vienes al taller, que como sabes está cerrado unos días, y allí te follo. Sé que no vas a fallarme".
    
    Yo no sabía que me empujaba a aceptar lo que me decía, pero una fuerza misteriosa hizo que al día siguiente estuviera a las 9 en el taller. Él se rio al verme y dijo "aquí está mi zorra jovencita en busca de buenos polvos". Vi que había preparado una especie de cama con mantas en un rincón del taller y allí me dirigí y me desnudé. Él hizo lo mismo y mirándome dijo "me voy a comer ese chochito rubio" porque el escaso pelo de mi pubis es de ese color. Metió su cabeza entre mis piernas y su lengua comenzó a arrancarme oleadas de placer y a hacerme gritar de gusto hasta que me sentí desfallecer y me corrí.
    
    Entonces él se colocó un condón en la enorme polla erecta y se sorprendió cuando le dije que era virgen. "Mi hijo no es soso, es maricón" dijo. "Te puede doler un poco”, advirtió, mientras que, literalmente, me empalaba con su polla y empezaba rítmicos movimientos de cadera. "Mueve el coño nena" me pidió y yo comencé a seguir sus movimientos.
    
    Es verdad que al principio dolió un poco, ...
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